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viernes, 29 de enero de 2016
martes, 28 de abril de 2015
El misterio de Doppelgänger
Álesmir llama a la puerta de la capitanía del puerto, a pesar de las horas una voz le dice que pase. Es un viejo enano de barbas blancas que fuma una pipa quien le espera en el interior. Fiel a su costumbre, el semi-elfo saluda a su interlocutor en su lengua. “Vaya, un semi-elfo hablando enano, quién iba a decirlo.” El tono del enano expresa sorpresa en vez de desagrado (al contrario que con el herrero). “Estaba buscando información. Querría saber si una elfa llamada Tínfale salió por barco de la ciudad.” El enano se levanta tras dar varias caladas a su pipa y se dirige a unos cajones. De ellos extrae unos libros y tras un rato ojeando levanta la mirada de ellos. “No ha salido por barco chico. ¿Asuntos personales o de negocios.” “Personales.” Responde este apesadumbrado. “Bueno, entonces te recomiendo que hables con Kelson Thistton, el dueño de los establos. Nada entra o sale de esta ciudad sin que él se entere”.
Mientras Álesmir vuelve camino al banquete, una sombra se desliza a su lado. A pesar de no poder verla bien, entiende a la perfección el mensaje que ha susurrado en su oído. “Sombra os espera.”
El elfo y el eladrín llegan a la taberna donde se celebra el banquete al tiempo que Quarion – quien acaba de notar su ausencia – salía en su búsqueda. A lo lejos, los tres divisan al semi-efo corriendo hacia ellos. En cuanto esté los alcanza, les informa de lo ocurrido. Sombra les está esperando así que parten en dirección al río donde, dentro de una carreta, Sombra les espera impaciente. “Ya creía que no veníais.” Espeta mientras tiende unas vendas a los aventureros. “ponéoslas en los ojos.”
El carruaje traquetea y se mueve sin que ninguno de los cuatro pueda percibir nada del exterior, pues una fuerte magia bloquea sus sentidos. Cuando por fin se detienen, Sombra los guía por un sinfín de escaleras hasta un lugar frío y húmedo, donde finalmente les permite retirarse las vendas.
Al hacerlo, observan que se encuentran en una sala de piedra oscura, sin nada destacable.
Sombra se aleja un poco, saca un pergamino, lanza unos polvos al aire y de pronto, una enorme pira de fuego surge, en la cual, poco a poco, se va percibiendo la figura de un hombre. Doppelgänger.
“Bienvenidos, aventureros, os he traído aquí para solicitar vuestra ayuda en una misión que, de fracasar, pondría en peligro miles de vidas.”
“¿Qué sabes de los bandidos?” Grita Élencor enfurecido. “Dímelo”
“Mis conocimientos son muy extensos y podría facilitaros la información que buscáis cada uno de vosotros, pero lamento tener que retenerla en aras de lograr vuestra colaboración.”
“¿Entonces sabes dónde encontrar a Tínfale?” Es ahora Quarion quién habla, sin percibir la mirada de curiosidad que suscitado en su compañero semi-elfo.
“Como ya he dicho, puedo responder a todas vuestras preguntas, pero no hasta que la tarea que os tengo reservada sea resuelta.”
“Pues en eso caso, ves directo al grano.” Le insta Álesmir
“Está bien, Orcus, el príncipe oscuro, pretende invadir la morada de la reina cuervo y tomar el trono, aprovechando la época de las cosechas, momento en el cual los planos en los que habitan ambos se hallaran más cerca. Sombra ya me ha informado que habéis logrado infiltraros en la secta, pero que debéis superar una prueba.”
“Quieren que saqueemos una caravana dentro de tres días.” Responde el elfo.
“No cabe duda… El objeto que transporta esa caravana debe ser un cristal mágico. Orcus pretende usarlo para abrir un portal el tiempo suficiente para alcanzar a la reina cuervo. Pero no debéis preocuparos, vosotros seguid con la tarea que os han encomendado para ganaros su confianza, conseguidles el cristal y al mismo tiempo, traedme ciertos ingredientes a mí, pues conozco un ritual con el que podremos derrotar a Orcus.”
“Pero, ¿matar a un dios no rompería el equilibrio?” Pregunta Élencor.
“Sí, pero Orcus no es un dios, es un príncipe demoniaco, esa es la razón por la que no debe lograr sus objetivos, pues si la reina cuervo cae, el equilibrio también. Pero como ya os he dicho, conozco un ritual. Desgraciadamente, unos fatídicos sucesos me han debilitado y por tanto yo mismo no puedo obtener los ingredientes y es ahí donde entráis vosotros, traedme lo que necesito y detendremos a Orcus.”
“Un momento – interrumpió Álesmir - todo eso está muy bien, pero no me parece que darles ese cristal sea una buena idea, creo que necesitamos un plan B. Has dicho que ese Orcus lo necesita para mantener el portal ¿no? Pues yo propongo robarlo y esconderlo donde no puedan encontrarlo, pero al mismo tiempo, con ayuda de nuestro mago eladrín, crear una copia, así en caso de que ese ritual falle, tendremos otra oportunidad de arreglar el problema.”
“Debo admitir que pese a ser un semi-elfo, usas la cabeza” Elogió Élencor.
“De acuerdo” Dice la figura llameante. “Ahora anotad. Necesitaremos: El tomo prohibido de Vecna; resurrección de la tumba, un tarro hermético de vida y… un corazón de dragón negro.”
Mientras Álesmir vuelve camino al banquete, una sombra se desliza a su lado. A pesar de no poder verla bien, entiende a la perfección el mensaje que ha susurrado en su oído. “Sombra os espera.”
El elfo y el eladrín llegan a la taberna donde se celebra el banquete al tiempo que Quarion – quien acaba de notar su ausencia – salía en su búsqueda. A lo lejos, los tres divisan al semi-efo corriendo hacia ellos. En cuanto esté los alcanza, les informa de lo ocurrido. Sombra les está esperando así que parten en dirección al río donde, dentro de una carreta, Sombra les espera impaciente. “Ya creía que no veníais.” Espeta mientras tiende unas vendas a los aventureros. “ponéoslas en los ojos.”
El carruaje traquetea y se mueve sin que ninguno de los cuatro pueda percibir nada del exterior, pues una fuerte magia bloquea sus sentidos. Cuando por fin se detienen, Sombra los guía por un sinfín de escaleras hasta un lugar frío y húmedo, donde finalmente les permite retirarse las vendas.
Al hacerlo, observan que se encuentran en una sala de piedra oscura, sin nada destacable.
Sombra se aleja un poco, saca un pergamino, lanza unos polvos al aire y de pronto, una enorme pira de fuego surge, en la cual, poco a poco, se va percibiendo la figura de un hombre. Doppelgänger.
“Bienvenidos, aventureros, os he traído aquí para solicitar vuestra ayuda en una misión que, de fracasar, pondría en peligro miles de vidas.”
“¿Qué sabes de los bandidos?” Grita Élencor enfurecido. “Dímelo”
“Mis conocimientos son muy extensos y podría facilitaros la información que buscáis cada uno de vosotros, pero lamento tener que retenerla en aras de lograr vuestra colaboración.”
“¿Entonces sabes dónde encontrar a Tínfale?” Es ahora Quarion quién habla, sin percibir la mirada de curiosidad que suscitado en su compañero semi-elfo.
“Como ya he dicho, puedo responder a todas vuestras preguntas, pero no hasta que la tarea que os tengo reservada sea resuelta.”
“Pues en eso caso, ves directo al grano.” Le insta Álesmir
“Está bien, Orcus, el príncipe oscuro, pretende invadir la morada de la reina cuervo y tomar el trono, aprovechando la época de las cosechas, momento en el cual los planos en los que habitan ambos se hallaran más cerca. Sombra ya me ha informado que habéis logrado infiltraros en la secta, pero que debéis superar una prueba.”
“Quieren que saqueemos una caravana dentro de tres días.” Responde el elfo.
“No cabe duda… El objeto que transporta esa caravana debe ser un cristal mágico. Orcus pretende usarlo para abrir un portal el tiempo suficiente para alcanzar a la reina cuervo. Pero no debéis preocuparos, vosotros seguid con la tarea que os han encomendado para ganaros su confianza, conseguidles el cristal y al mismo tiempo, traedme ciertos ingredientes a mí, pues conozco un ritual con el que podremos derrotar a Orcus.”
“Pero, ¿matar a un dios no rompería el equilibrio?” Pregunta Élencor.
“Sí, pero Orcus no es un dios, es un príncipe demoniaco, esa es la razón por la que no debe lograr sus objetivos, pues si la reina cuervo cae, el equilibrio también. Pero como ya os he dicho, conozco un ritual. Desgraciadamente, unos fatídicos sucesos me han debilitado y por tanto yo mismo no puedo obtener los ingredientes y es ahí donde entráis vosotros, traedme lo que necesito y detendremos a Orcus.”
“Un momento – interrumpió Álesmir - todo eso está muy bien, pero no me parece que darles ese cristal sea una buena idea, creo que necesitamos un plan B. Has dicho que ese Orcus lo necesita para mantener el portal ¿no? Pues yo propongo robarlo y esconderlo donde no puedan encontrarlo, pero al mismo tiempo, con ayuda de nuestro mago eladrín, crear una copia, así en caso de que ese ritual falle, tendremos otra oportunidad de arreglar el problema.”
“Debo admitir que pese a ser un semi-elfo, usas la cabeza” Elogió Élencor.
“De acuerdo” Dice la figura llameante. “Ahora anotad. Necesitaremos: El tomo prohibido de Vecna; resurrección de la tumba, un tarro hermético de vida y… un corazón de dragón negro.”
lunes, 6 de abril de 2015
Haciendo amigos
La situación en el banquete no difiere un ápice de la noche anterior salvo que esta vez ningún enano interrumpió y por tanto, Élencor no tardó en aprovechar el menor descuido para escabullirse de sus compañeros. Sin embargo, esto no pasó desapercibido por Cáralos, quién al verle marcharse, decidió seguirle. Álesmir, al comprobar que sus dos compañeros habían desaparecido mientras estaba despistado, decidió imitarlos y marcharse por su cuenta. Quarion, por su parte, no notó la ausencia de sus aliados, pues estaba demasiado ocupado comiendo todas las delicias que circulaban por su mesa. Sin duda, ser un héroe es lo mejor que le ha podido ocurrir a su estómago.
Élencor puso rumbo a una posada de los suburbios, aún no había anochecido pero la encontró cerrada, cosa que le inquietó. Un rápido vistazo le bastó para percir una tenue luz a través de las ventanas. Sigilosamente, acercó sus grandes orejas élficas a la puerta y prestando atención pudo escuchar gentío hablar pero nada de interés. De pronto, se percató de una presencia a su espalda. Al volverse, estaba Cáralos. “Me estás siguiendo.” Le ruge el elfo. “Bueno, ahora somos compañeros, has desaparecido y eso me ha extrañado. Si tienes algún asunto, deberías confiar en nosotros.” “Que te quede claro, no necesito vuestra ayuda y yo resuelvo mis asuntos solo, así que no vuelvas a meterte donde no te llama.”
Élencor puso rumbo a una posada de los suburbios, aún no había anochecido pero la encontró cerrada, cosa que le inquietó. Un rápido vistazo le bastó para percir una tenue luz a través de las ventanas. Sigilosamente, acercó sus grandes orejas élficas a la puerta y prestando atención pudo escuchar gentío hablar pero nada de interés. De pronto, se percató de una presencia a su espalda. Al volverse, estaba Cáralos. “Me estás siguiendo.” Le ruge el elfo. “Bueno, ahora somos compañeros, has desaparecido y eso me ha extrañado. Si tienes algún asunto, deberías confiar en nosotros.” “Que te quede claro, no necesito vuestra ayuda y yo resuelvo mis asuntos solo, así que no vuelvas a meterte donde no te llama.”
martes, 24 de marzo de 2015
¿Trabajando para los malos?
Una vez finalizadas
sus tareas, los cuatro héroes se reúnen de nuevo, se reparten las
ganancias equitativamente y deciden el siguiente paso a tomar. Puesto
que ya es mediodía y todavía no tienen nada que contar a Sombra,
Élencor propone volver a la Bodega del goblin astuto y ver si
finalmente han sido aceptados en el culto a Orcus.
La taberna se
encuentra más despejada que la noche anterior, pero aún así,
el número de maleantes es notable. “Bueno, visto lo bien que se
desenvolvió el semi-elfo la otra vez, creo que debería acercarse él
a ver cómo anda el asunto.” Dice el explorador. Los demás
asienten y este marcha hacia el tíflin que sigue en el mismo lugar
detrás de la barra que ocupaba la noche anterior.
“Vengo por el
asunto que te comentó mi amigo, ya sab…” -comienza a decir
Álesmir al llegar a la barra donde el tabernero limpiaba un jarra
con un trapo que acumulaba más mugre de la que pretendía limpiar-
“SHHH, baja la voz – replica el tabernero agazapándose – aquí
no se puede hablar de eso, vamos atrás.” Ambos marchan a la
despensa, alejados de las miradas curiosas.
“Así que queréis
entrar en el culto de nuestro señor Orcus ¿A qué se debe este
interés? Pregunta el viejo tíflin.
“Llevamos meses
adorando al príncipe oscuro, pero ya estábamos cansados de ser
meros aduladores, queríamos algo más… Ritual. Ser de utilidad a
nuestro señor.”
“Ya veo… De
acuerdo, como tienes buenas referencias hemos decidido daros una
oportunidad, pero primero tendréis que superar una prueba.”
“Pues di cual es.”
El posadero le
informa de que en tres días llegará un carruaje y que deberán
saquearlo y apoderarse de su contenido. Cuando Álesmir comparte la
información con el grupo, Élencor se muestra reacio a la idea. “No
quiero tener nada que ver con saqueos, eso es cosa de bandidos.”
Tras una larga charla, logran concretar un plan para asaltar la
caravana sin tener que provocar daños a terceros y así evitar toda
similitud con los tan detestados – por Élencor – bandidos. Ahora
que tenían toda la información, es momento de ir al segundo
banquete en su honor. Al parecer, comer gratis es una de las ventajas
de ser un héroe.
viernes, 6 de marzo de 2015
Tenemos Twitter :D
Hola gente, tranquilos, no os asustéis, se que es raro verme salirme de mi papel de narrador de las "Leyendas de Avaloth" pero hoy quería hablar con vosotros cara a cara porque es un tema importante para nosotros. Y es que... ¡TENEMOS TWITTER!
Sí, hemos decidido ir un poquito más lejos y tratar de darnos a conocer un poco más ¿Y qué mejor forma que en la inmensidad de la red? Que sí... que ya se que el blog también esta en la red pero vosotros ya me entendéis ;D
Y ahora os preguntaréis porqué os digo esto. Muy simple, os invito a todos a seguirnos para poder estar siempre al día de como avanza el blog, de cuando publicamos algo, de nuestro vídeo de la semana, algún nuevo manual que pongamos o alguna cosilla nueva que se nos ocurra (tal vez tengamos alguna sorpresilla guardada bajo la manga, tendréis que quedaros para enteraros).
Así que ya sabéis, tanto si lleváis aquí desde que empezamos, como si acabáis de encontrarnos por mera casualidad, queremos que os quedéis y compartáis con nosotros los buenos momentos que el rol nos proporciona a todos.
https://twitter.com/TardesdRol
Un saludo y espero que sigáis por aquí.
Sí, hemos decidido ir un poquito más lejos y tratar de darnos a conocer un poco más ¿Y qué mejor forma que en la inmensidad de la red? Que sí... que ya se que el blog también esta en la red pero vosotros ya me entendéis ;D
Y ahora os preguntaréis porqué os digo esto. Muy simple, os invito a todos a seguirnos para poder estar siempre al día de como avanza el blog, de cuando publicamos algo, de nuestro vídeo de la semana, algún nuevo manual que pongamos o alguna cosilla nueva que se nos ocurra (tal vez tengamos alguna sorpresilla guardada bajo la manga, tendréis que quedaros para enteraros).
Así que ya sabéis, tanto si lleváis aquí desde que empezamos, como si acabáis de encontrarnos por mera casualidad, queremos que os quedéis y compartáis con nosotros los buenos momentos que el rol nos proporciona a todos.
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Un saludo y espero que sigáis por aquí.
sábado, 21 de febrero de 2015
Un mago hablador
Una vez arriba, la
cerradura no supone un reto para las ganzúas de Élencor y pronto se
abre cual fulana bien pagada, revelando su contenido: Una túnica, un
libro con extrañas runas y una carta firmada por Zacarus. Élencor
examina el texto e informa al grupo que se encuentra ante la tumba
del mago. Álesmir, receloso, le pide que se la deje leer y
efectivamente, el elfo decía la verdad.
Zacarus, el mago de
la corte, al descubrir que portaba una terrible enfermedad decidió
retirarse y llevarse consigo sus valiosas pertenecías, una túnica
encantada y un libro que contiene poderosos rituales, para así
evitar que cayeran en malas manos y proteger a su pueblo.
Los héroes han
resuelto el misterio y con ello han descubierto que trabajan bien en
equipo, a pesar de no agradarse ni confiar entre ellos y puesto que
aún les quedaba un asunto pendiente, deciden nombrar un líder.
Puede que sorprenda a algunos el hecho de que Élencor fuera el
elegido por unanimidad. Cierto es que el solitario elfo no era
partidario de verse envuelto en un grupo y mucho menos de depositar
su confianza en nadie pero había quedado patento que a la hora de
dirigir al equipo mostraba un talento natural y sus compañeros
habían reconocido en él a un líder nato. Su primera decisión como
líder consiste en encargar a Quarion y Cáralos la misión de
informar en la corte del sino que había acontecido a Zacarus, Él y
el semi-elfo irían a la armería a ver que podían sacar del equipo
que habían saqueado a los polimorfos.
Cáralos y Quarion
se presentaron en la fortaleza de Adulaida, preguntando por el lord,
un centinela les atiende. “Lord Faren Mhalkerhay está muy ocupado
ahora y no puede atenderles.” Les informa. “Somos los héroes que
ayer expulsaron a los kobols del mercado, venimos para avisar que
hemos averiguado lo ocurrido con Zacarus, antiguo mago de esta
fortaleza.” Responde Cáralos. El guardia se queda estupefacto y
tras recobrar la compostura, corre a llamar al lord, quien no tarda
en aparecer. “Nuestros intrépidos héroes de nuevo, ¿es verdad
que habéis hallado a Zacarus?” pregunta. “Bueno, su tumba –
dice Quarion – dejó una nota.” “Vaya, ¿Y no había nada más?”
repica el lord ansioso. “Este libro de rituales.” Espeta Cáralos
sin pensar. “Damelo.” Ordena el lord. El mago lo observa y en ese
momento es consciente de su desliz. “Eeeh… No, quiero estudiarlo
detenidamente.” Dice guardándolo en su túnica. El lord gesticula
una mueca y sopesa la situación. “De acuerdo, pero esto podría
ser motivo de guerra, recuérdalo.” Se produce un tenso silencio,
hasta que de pronto, el mago, no contento con su anterior actuación
decide romperlo. “¿Y la recompensa que?” “¿Recompensa? –
repite sorprendido el lord con los ojos como platos – Bueno,
podemos preparar otro banquete, si os place.” Los dos héroes
aceptan la propuesta y se marchan, no sin que antes Cáralos haga un
infructuoso intento de seducir a una guarda allí presente. “Lo
siento, pero estoy de servicio” responde ella a las indirectas del
eladrín.
lunes, 9 de febrero de 2015
Trabajo en equipo
Se que hemos estado algo desaparecidos debido a la universidad, aun así quiero que sepáis que no nos olvidamos de vosotros y mucho menos de nuestros héroes quiénes han vivido unas cuantas aventuras más y están deseando que las conozcáis. Como siempre, esperamos que disfrutéis su historia :D
A llegar al final,
un grupo de cuatro hombres les corta el paso. “¿Qué queréis?”
pregunta el que parece el líder. “Buscamos al mago Zacarus.”
Responde Cáralos “¿Quién osa perturbar su descanso?” insiste
el desconocido. “Solo queremos averiguar que le ha ocurrido.”
Repite el mago. “Marchaos si no queréis morir.” Es en ese
momento cuando Quarion da un paso adelante y desenvainando la espada
intenta intimidarlos. “Seréis vosotros los que acabéis muertos si
no nos dejáis pasar.” Fue entonces cuando los desconocidos sacaron
sus armas y se echaron sobre los aventureros.
Al comenzar la
batalla todo parecía ir bien, a pesar de ser bueno guerreros, sus
habilidades no se comparaban a las del grupo de aventureros. Hasta
que de golpe, los desconocidos se transformaron ¡Eran polimorfos! Un
hombre lobo y tres hombres rata. Las tornas habían cambiado y la
batalla se declinaba a favor de los enemigos.
No es hasta que lo
héroes observan que lo enemigos sanan sus heridas a gran velocidad
que no son conscientes de que combatirlas por separado es inútil.
Una vez descubierto el secreto, comienzan a centrarse en atacar en
grupo, eliminado rápidamente a todos hasta quedar solos frente al
hombre lobo, quien al morir, deja escapar una maldición.
Una vez acabada la
batalla, les espera una nueva puerta, la tercera del día, pero esta
vez es Quarion quién hace los honores estampando la suela de su bota
en ella. Solucionado el asunto, descubren una amplia sala cuadrada
alumbrada por antorchas, situadas en cada esquina, y con un altar en
el centro donde se alza un cofre. Se disponen a dar un paso adentro,
pero Élencor se detiene de pronto. “Fijaros, esas baldosas a los
pies del altar son ligeramente diferentes, esto me da mala espina.”
“Yo percibo una ligera bruma mágica que proviene de ese cofre.”
Añade Cáralos. “¿Por qué no probamos a tirar los cadáveres de
esos tipos?” Propone Quarion. Todos asienten y Álesmir vuelve
sobre sus pasos, toma al inerte cuerpo del hombre lobo, se acerca al
umbral de la puerta y desde allí lanza el cuerpo justo donde el elfo
le indica.
En cuento los
despojos del muerto tocan el suelo, este se abre con un ruido de
engranajes viejos, haciendo desaparecer el cuerpo. “¿Podremos
cruzar ya?” pregunta el mago. Sin mediar palabra el semi-elfo lanza
otro cuerpo al lado de la trampa ya activada. Otra vez lo mismo,
apenas una milésima de segundo y el cuerpo ha desaparecido entre
chirridos metálicos. Para asegurarse, Quarion decide lanzar un
tercer muerto al altar, el cuerpo impacta, salpicando de sangre y
sesos el altar y de la potencia y se escurre por él hasta caer en
el pequeño foso que forman las trampas ya activadas. “Parece
seguro.” Concluye Élencor.
Las trampas ya
estaban neutralizadas, pero un nuevo problema surge, ahora un pequeño
foso les separa del altar. El mago prueba a usar su magia y atraerlo,
pero pesa demasiado y no se mueve ni un ápice. Tras un debate, el
semi-elfo decide arriesgarse a cruzarlo de un salto. Toma carrerilla
y cruza por los aires el foso, aterrizando a escasos metros de las
manchas que había dejado el cadavérico hombre rata. Con cautela se
acerca al cofre, prueba a abrirlo pero una cerradura se lo impide.
“Está cerrado y no puedo romperlo.” Informa a sus compañeros.
“Prueba a lanzarlo hasta aquí y yo lo recojo.” Sugiere Quarion.
“Es demasiado pesado para eso. Alguien va a tener que venir aquí a
abrir la cerradura.” Concluye. El explorador suspira, sabe que es
el único capacitado para eso, pero recela de alcanzar el otro lado
del foso. El semi-elfo se acerca al borde y le tiende la mano.
Como temía, el elfo
se queda un poco corto, aún así, logra alcanzar la mano de su
compañero. Durante un momento, el peso del elfo desequilibra al
guerrero que a punto está de caer, pero finalmente, se mantiene
erguido y logra alzar a su aliado, quién pende sobre el foso.
miércoles, 22 de octubre de 2014
La aparición de Sombra
Reunidos de nuevo,
los cuatro nuevos héroes de Valle del dragón disfrutan de la cena,
aunque no tanto de la compañía de los otros. Mientras que los
eladrines han entablado una vana conversación sobre su mística
tierra natal, el reino de las hadas, Élencor, se ha desplazado, de
tal manera que aunque sigue compartiendo mesa con ellos, quede
patente su animadversión a la compañía de otros seres. Álesmir
por su parte, disfruta de la cena sin mediar palabra.
De pronto, un enano
se sienta de golpe y apoya una jarra en la mesa, derramando parte de
su contenido. “Bienaventurados sean los héroes.” Vocifera. Todos
le observan sobresaltados, sin acabar de comprender su presencia. El
semi-elfo, de pronto, responde al recién llegado en enano. “Habrase
visto, un orejas puntas hablando enano.” Exclama en su lengua. A
pesar de la sorpresa, los otros comienzan a hacer preguntas. Cáralos
no tarda en exponer lo que ha descubierto acerca de la firma. El
enano no sabe sobre ella, el único mago del que él ha oído hablar
era el mago de la fortaleza, Zacarus, quien desapareció
misteriosamente en el bosque años atrás, llevándose consigo todas
sus pertenencias mágicas y sus libros. Antes de darlo todo por
perdido, Álesmir pregunta si conoce a aquel que firma la carta, un
tal Doppelgänger,”No se que es un Doppelgänger.” Responde este.
Aun habiendo
hablado en enano, los demás héroes entienden sin dificultad alguna
aquel nombre que sin duda también aparece en sus cartas. Es ahora,
para sorpresa de todos, el elfo quién toma la palabra. “Yo también
busco a ese tipo. He estado investigando y he descubierto algo sobre
una taberna en los bajos fondos. Creo que deberíamos ir todos.”
“Vaya, ahora resulta que sí estabas investigando cuando nos hemos
encontrado antes.” Responde el semi-elfo, visiblemente mosqueado.
“Pues sí, y voy a necesitar ayuda, aunque preferiría que no fuera
de un sucio semi-elfo como tú.” El mago no tarda en poner paz e
intentar organizar el grupo, pues cree que pueden trabajar bien en
equipo. Tal vez hasta sea verdad.
Una vez en la
posada, el elfo no tarda en localizar al encapuchado que se sienta en
una mesa del fondo. Sin sopesarlo, da un paso rápido, con claras
intenciones de abalanzarse sobre él. Rápidamente, el semi- elfo y
el mago lo paran. “¿A dónde diablos vas, no puedes hacer esto en
un lugar así, espera aquí, vamos a obtener algo de información
antes.” Dicho esto, Álesmir se dirige a la barra, coloca una
moneda boca abajo y con un ligero movimiento de cabeza señala al
encapuchado. “¿Qué puedes decirme de él?” El posadero, un
tíflin, lo mira de arriba abajo. Por su expresión deja claro no
solo que no va a hablar, si no que aquello le resulta gracioso. Una
pequeña carcajada confirma la duda. “Lo siento chico, pero no sé
nada de él.” Con un gesto, le muestra un cuchillo oculto en la
correa de la mochila que cruza en su pecho. “Se ven muchos de esos
por aquí” responde este, sin lugar a dudas la intimidación no
funciona. De pronto, el mago aparece. “Dinos lo que sabes, tenemos
fuera un ejército, así que ya sabes lo que te conviene.” Un sutil
movimiento de su mano y se escucha el sonido de cascos de caballos y
golpes de armaduras fuera de la posada. Desgraciadamente, no lo
suficientemente sutil. El tíflin, curtido en engaños, lo nota y
consciente de que es un mero truco, vuelve a soltar una carcajada.
“Claro, un ejército.” Espeta burlón.
Justo cuando las
cosas no podían ir peor, aparece el otro eladrín, que sin
pensárselo, muestra parte del filo de su espada al posadero. “¿Ves
mi espada?” pregunta amenazante “¿Sí? Yo también tengo una.”
Responde desenvainando la suya, mostrándola a los tres aventureros.
“Ya está bien de tonterías.” Dice el semi-elfo, poniendo otra
moneda sobre la mesa. De nuevo, otra risa burlona. ¿Es que nada
funciona con este hombre? “Chicos, de normal no haría esto, pero
me habéis caído bien. ¡SOMBRA! Preguntan por ti.
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lunes, 1 de septiembre de 2014
Historia - Juntos pero no revueltos
Se ha alargado un poco la publicación del siguiente fragmento de historia así que hoy será un poco más largo para compensar, como siempre, espero que lo disfrutéis :)
Lo que comenzó con
elogios y felicitaciones, pronto se convirtió en una batalla verbal.
Los eladrines contra el elfo y todos contra el semi-elfo.
Y así fue como los
halló el lord. Interrumpiendo la discusión, les agradece su ayuda y
les invita a una fiesta en su honor por haberles salvado del ataque.
Los aventureros aceptan la propuesta y ponen en común lo que han
visto: un encapuchado con un extraño símbolo y unas runas en el
suelo. Es el mago quién expone en voz alta aquello que los otros
piensan pero ocultan. “Yo he visto ese símbolo en una extraña
carta que me llegó.” Así que los otros tres también habían
recibido esa extraña notificación. ¿Qué querrían de ellos? En
cuanto son conscientes de esto, el mago propone unir fuerzas, pero
todos reusan por el momento, tienen cosas que hacer por ahora en la
ciudad. Tal vez en la cena puedan hablar de eso más tranquilamente.
Álesmir, el
guerrero semi-elfo, quién había ocultado su identidad usando su
nombre humano, James, se dirigió hacia la casa de su tía Tínfale,
que era el motivo por el cual había viajado hasta allí. Al llegar,
la encuentra cerrada, tras llamar varias veces a la puerta sin
obtener respuesta, decide echarla abajo de una patada.
Está abandonada.
Registra cajones, abre armarios, pero nada, solo hay polvo. En un
intento desesperado, se acerca a la casa contigua, una anciana lo
recibe y le informa de que hace meses que la familia abandonó el
hogar.
Quarion, señor de
la guerra eladrín, sin saber que su objetivo es el mismo que el de
su compañero semi-elfo, prueba suerte con un hombre que pasea
cargado de una caja. Este le indica la dirección a seguir, pero a su
vez le informa de que hace unos meses que se había marchado. Quarion
se va, no sin antes pedirle al hombre uno de los melocotones que
transporta.
Cáralos, el mago
eladrín, decide acercarse a la tienda de artículos mágicos para
averiguar algo acerca de aquellas runas, donde una bruja Tíflin lo
atiende. Allí descubre que son unas runas de teleportación. Ahora
ya sabe cómo llegaron allí esos kobolds, sin duda una información
que sus nuevos compañeros de aventuras encontrarían muy interesante
cuando la compartiera con ellos en la cena. Desgraciadamente, no
logra encontrar ningún libro de conjuros que tan ansiadamente busca.
Élencor, el
explorador elfo, pone rumbo hacía la taberna que había frecuentado
al llegar y que por el ataque no había tenido tiempo de disfrutar.
Nada más entrar, sus sentidos de elfo lo advierten. Alguien lo
observa desde el fondo. Sigilosamente, se desliza hasta él. A boca
jarro, le pregunta por el encapuchado y su interlocutor, alterado, le
insta a bajar la voz “este no es el lugar adecuado, hay una secta
en la ciudad y podrían estar escuchando, reunámonos en el río.”
Tras aquello, ambos se marchan y Élencor va hacia la taberna donde
se dará un banquete en su honor y en el de los otros tres, a pesar
de sus escasas ganas de presentarse. A fin de cuentas, los otros
también han recibido esa extraña carta.
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miércoles, 20 de agosto de 2014
D&D - Desde el otro lado del Dado - Vicent
¿Cuánto tiempo llevas jugando a Rol?
Jugando a Rol se podría decir que empecé siendo
todavía un niño cuando mis padres me regalaron mi primer juego de Final Fantasy
(el FF9 para mí el mejor que hay por turnos) pero jugando en plan juego de Rol
de mesa llevo apenas 1 año.
¿Qué es lo que más te gusta de D&D?
El poder entrar en el cuerpo de una persona
totalmente ajena a ti y con el compartes muchas características u os parecéis
como un huevo a una castaña. También el poder experimentar una aventura libremente
con amigos, cosa que aún no se ha conseguido del todo en los videojuegos.
¿Cómo definirías, de forma breve y concisa, a tu personaje? ¿Es en algo parecido a ti?
Élencor es un personaje a primera vista frío y que
no le gusta la compañía con otras personas pero tampoco es un asocial jajaja.
En principio mi personaje y yo tenemos personalidades distintas pero siempre
hay algo en común entre un personaje y aquel que lo controla y aun Élencor no
ha desvelado su pasado.
¿Con que otro PJ choca más tu personaje por su forma de ser? ¿Con quién se entiende mejor?
Con el que más choca es sin duda con el personaje de
Alesmir de Valentí (que raro). Por sus diferencias raciales y por las “grandes”
actuaciones del semi-elfo casi no lo puede ni ver y cuando le dirige la palabra
solo es para insultarlo o reprobarle algún acto. Élencor no se lleva bien con
ninguno pero con el que se lleva menos mal seria el personaje de Carlos aunque
a veces su oportunismo le causa dolores de cabeza.
¿Qué nivel de apego tienes con tu PJ? ¿Si, por razones del cruel destino tu
PJ pasara a mejor vida (sin la posibilidad de revivirlo con la magia) lo
aceptarías o implorarías y llorarías al DM?
Al ser el primer personaje le tengo un especial
cariño. Si por casualidad muriera intentaría convencer al DM la posibilidad
aunque casi imposible de devolverlo a la vida.
De lo que llevas jugado hasta la fecha ¿Con que momento te quedarías de la
historia? (lugar, persona, hecho…)
Todas las discusiones que tengo con el personaje de
Álesmir jajajajajaja.
¿Te gustaría comentar alguna cosa más?
Y ya está todo el pescado vendido.
domingo, 17 de agosto de 2014
La llegada de cuatro héroes II
Seguimos con la historia por donde la dejamos:
Unos gritos,
multitud corriendo, el caos se ha desatado y el miedo corre por las
calles, pero no para ellos, mientras unos pretenden escapar del
mercado, ellos toman la decisión contraria y van en busca del origen
de este ajetreo, que resulta ser un grupo de criaturas que al
principio resultaron desconocidas, pero finalmente se reveló que
eran kobolds.
La batalla comienza
bien, dos flechas de Élencor y caen un par. La magia de Cáralos le
sigue y otros tres desaparecen. Quarion se enfrenta a dos de ellos
espada en mano, mientras Álesmir derriba a uno de un contundente
golpe de escudo. Pero la suerte puede resultar esquiva y las tornas
cambian. Un golpe fallido y la espada del guerrero se encalla en el
carro, el señor de la guerra cae de bruces al dar un traspié en una
finta y el arquero y el mago se ven flanqueados, viéndose obligados
a tirar mano de las habilidades que corren por sus venas y que sus
razas han dominado por generaciones.
Finalmente, al ser
conscientes de que no están solos en la batalla, unen sus fuerzas
forjando una potente alianza y esta trae consigo la victoria. Pero no
nos confundamos, a pesar de haber trabajo en equipo, no parecen
llevarse bien, y es que no solo son desconocidos unos para los otros,
si no que pertenecen a razas que, aunque antaño estuvieron unidas y
por eso se muestran cierto respeto, no suelen congeniar. Además ¡Uno
es un semi-elfo!
martes, 5 de agosto de 2014
D&D - Desde el otro lado del Dado - Valentí
Bueno pues... con la finalidad de que vayáis conociendo un poco más a los roleros de "Tardes de Rol" hemos diseñado este apartado "Desde el otro lado del Dado" para que os cuenten un poco sobre ellos ^^.
1 - ¿Cuánto tiempo llevas jugando a Rol?
1 - ¿Cuánto tiempo llevas jugando a Rol?
Desde
los 10 años que mi padre me regaló una caja de D&D para niños.
Además mis videojuegos favoritos son RPG casi todos.
2 - ¿Qué
es lo que más te gusta de D&D?
Sin
duda la interpretación. Me encanta cuando hay un combate pero como
más disfruto es metiéndome en mi personaje, representándolo y
asumiendo su personalidad, tomando las decisiones consecuentemente
con su forma de ser y no de como lo haría yo, incluso cuando es
obvio que la decisión puede ser perjudicial para el grupo
3 - ¿Cómo
definirías, de forma breve y concisa, a tu personaje?
¿Es en algo
parecido a ti?
Firme
y justo, aunque se rige por su propio código moral, lo cual le crea
algún que otro conflicto con la ley. También es un mestizo, que es
algo que a la larga le ha marcado más de lo que él mismo desea
admitir.
4 - ¿Con
que otro PJ choca más tu personaje por su forma de ser?
¿Con quién se
entiende mejor?
Si
hablamos de PJ con quien más encontronazos ha tenido Álesmir sin
duda es con Élencor por cuestiones étnicas. No hay partida en que
no caigan varias pullas por ambos lados. Curiosamente, el Pj con
quien se entiende mejor también es el elfo. su continua interacción
ha generado momentos donde el trabajo en equipo ha sido realmente
decisivo e incluso momentos muy graciosos.
Rompiendo
todas las reglas de la pregunta, puesto que no es PJ, quiero añadir
que me entiendo genial con el DM porque escucha a todos y se deja la
piel buscando la forma de que cada partida sea muy completa y
satisfactoria para todos. En definitiva, porque se lo curra mucho.
5 - ¿Qué
nivel de apego tienes con tu PJ? ¿Si, por razones del cruel destino
tu PJ pasara a mejor vida (sin la posibilidad de revivirlo con la
magia) lo aceptarías o implorarías y llorarías al DM?
Siendo
el primero de todos los que he creado (hasta ahora había jugado con
personajes que ya daban hechos) y con el que he tenido el gusto de
jugar de forma periódica y con un buen grupo, el apego es ENORME, me
gusta mucho mi personaje y aunque hay aspectos en que somos el día y
la noche, si que es verdad que tiene muchas cosas de mi forma de ser
y en caso de que un aciago destino lo llevara a una irrevocable
muerte algo le lloriquearía a mi DM por si hay suerte, pero llegados
al punto del no rotundo intentaría encajarlo lo mejor posible,
asumir su muerte y crear uno nuevo con lagrimitas en los ojos.
6 - De
lo que llevas jugado hasta la fecha ¿Con que momento te quedarías
de la historia? (lugar, persona, hecho…)
No
quiero adelantar nada puesto que aún no se ha colgado en el blog el
momento en cuestión así que simplemente diré una palabra...
melocotón.
7 - ¿Te
gustaría comentar alguna cosa más?
Supongo
que deciros a todos que estas cosas son idea de nuestro DM, que
siempre sorprende con detalles de este estilo que dan vidilla a
nuestro grupo de rol y transmiten sus ganas de que todos lo pasemos
bien y te sacan una sonrisa.
domingo, 20 de julio de 2014
Presentación
¡¡Buenas a todos!!
Mi nombre es Vicent y soy la persona que está detrás del personaje de Élencor. Este personaje es una explorador solitario, frío y esta embaucado en una misión de búsqueda de unos bandidos y que por caprichos del destino se une al grupo de aventureros.
En cuanto a mi soy un chaval aficionado a los videojuegos. En general me gustan todos los géneros pero prefiero jugar a juegos como las sagas Final Fantasy (los nuevos no), Kingdom Hearts, Monkey Island y Legend of Zelda.
Pero no todo lo que me gusta son los videojuegos. También me gusta el deporte (soy jugador de baloncesto) y me encantan los libros con temáticas de misterio y de terror.
Espero que disfrutéis de nuestra historias tanto o mas de como las disfrutamos nosotros jugando.
Saludos.
Mi nombre es Vicent y soy la persona que está detrás del personaje de Élencor. Este personaje es una explorador solitario, frío y esta embaucado en una misión de búsqueda de unos bandidos y que por caprichos del destino se une al grupo de aventureros.
En cuanto a mi soy un chaval aficionado a los videojuegos. En general me gustan todos los géneros pero prefiero jugar a juegos como las sagas Final Fantasy (los nuevos no), Kingdom Hearts, Monkey Island y Legend of Zelda.
Pero no todo lo que me gusta son los videojuegos. También me gusta el deporte (soy jugador de baloncesto) y me encantan los libros con temáticas de misterio y de terror.
Espero que disfrutéis de nuestra historias tanto o mas de como las disfrutamos nosotros jugando.
Saludos.
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