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domingo, 19 de enero de 2020

El Resurgir del Rol

Es difícil volver tras tres años sin haber dado señales de vida. Lo cierto es que desaparecimos sin una despedida ni explicaciones y a día de hoy tampoco sabría decir qué pasó. Nunca hubo una intención de abandonar este medio -y mucho menos el rol- pero ocurrió. Intentos de publicar hubo muchos,así como one-shots con ínfulas de campaña, pero nunca terminaba de cuajar nada, hasta ahora.


Desde hace cosa de un año las partidas del grupo parecían ser más periódicas, quedábamos más y conseguíamos reducir de alguna manera esa lista de pendientes que teníamos. El golpe final llegó hace unos meses, con nuevos "adeptos" a la causa y un sistema recién llegado, logramos iniciar una campaña y, aún sabiendo que es tentar al destino, creo que puedo afirmarlo; esta es una campaña en firme. ¿Y cuál será ese sistema que nos ha traído de vuelto al valle de rol? La respuesta es en apariencia sencilla, 5ª Edición. ¿D&D otra vez? Pues no, no han sido las mazmorras las que nos han devuelto la esperanza, aunque si los dragones. Para cualquier despistado o despistada que pudiera haber, hablamos de El Resurgir del Dragón



La ambientación de NosoloRol ha dado cobijo a un nuevo grupo disfuncional de pjs extraños como sólo los miembros de Tardes de Rol sabemos hacerlo y por si hubieran dudas, puedo aseguraros que los nuevos fichajes han recogido el testigo dejado por sus predecesores. Tenía pensado aprovechar este post para presentar a toda la tropa de pjs que se han aventurado por las áridas tierras de Shabana pero creo que por el momento, lo reservaré para otra publicación, manteniendo así en el blog el fenómeno que nos ha traído el juego de la editorial española, el del resurgimiento. 


martes, 28 de abril de 2015

El misterio de Doppelgänger

Álesmir llama a la puerta de la capitanía del puerto, a pesar de las horas una voz le dice que pase. Es un viejo enano de barbas blancas que fuma una pipa quien le espera en el interior. Fiel a su costumbre, el semi-elfo saluda a su interlocutor en su lengua. “Vaya, un semi-elfo hablando enano, quién iba a decirlo.” El tono del enano expresa sorpresa en vez de desagrado (al contrario que con el herrero). “Estaba buscando información. Querría saber si una elfa llamada Tínfale salió por barco de la ciudad.” El enano se levanta tras dar varias caladas a su pipa y se dirige a unos cajones. De ellos extrae unos libros y tras un rato ojeando levanta la mirada de ellos. “No ha salido por barco chico. ¿Asuntos personales o de negocios.” “Personales.” Responde este apesadumbrado. “Bueno, entonces te recomiendo que hables con Kelson Thistton, el dueño de los establos. Nada entra o sale de esta ciudad sin que él se entere”.
Mientras Álesmir vuelve camino al banquete, una sombra se desliza a su lado. A pesar de no poder verla bien, entiende a la perfección el mensaje que ha susurrado en su oído. “Sombra os espera.”
El elfo y el eladrín llegan a la taberna donde se celebra el banquete al tiempo que Quarion – quien acaba de notar su ausencia – salía en su búsqueda. A lo lejos, los tres divisan al semi-efo corriendo hacia ellos. En cuanto esté los alcanza, les informa de lo ocurrido. Sombra les está esperando así que parten en dirección al río donde, dentro de una carreta, Sombra les espera impaciente. “Ya creía que no veníais.” Espeta mientras tiende unas vendas a los aventureros. “ponéoslas en los ojos.”
El carruaje traquetea y se mueve sin que ninguno de los cuatro pueda percibir nada del exterior, pues una fuerte magia bloquea sus sentidos. Cuando por fin se detienen, Sombra los guía por un sinfín de escaleras hasta un lugar frío y húmedo, donde finalmente les permite retirarse las vendas.
Al hacerlo, observan que se encuentran en una sala de piedra oscura, sin nada destacable.
Sombra se aleja un poco, saca un pergamino, lanza unos polvos al aire y de pronto, una enorme pira de fuego surge, en la cual, poco a poco, se va percibiendo  la figura de un hombre. Doppelgänger.
“Bienvenidos, aventureros, os he traído aquí para solicitar vuestra ayuda en una misión que, de fracasar, pondría en peligro miles de vidas.”
“¿Qué sabes de los bandidos?” Grita Élencor enfurecido. “Dímelo”
“Mis conocimientos son muy extensos y podría facilitaros la información que buscáis cada uno de vosotros, pero lamento tener que retenerla en aras de lograr vuestra colaboración.”
“¿Entonces sabes dónde encontrar a Tínfale?”  Es ahora Quarion quién habla, sin percibir la mirada de curiosidad que suscitado en su compañero semi-elfo.
“Como ya he dicho, puedo responder a todas vuestras preguntas, pero no hasta que la tarea que os tengo reservada sea resuelta.”
“Pues en eso caso, ves directo al grano.” Le insta Álesmir
“Está bien, Orcus, el príncipe oscuro, pretende invadir la morada de la reina cuervo y tomar el trono, aprovechando la época de las cosechas, momento en el cual los planos en los que habitan ambos se hallaran más cerca. Sombra ya me ha informado que habéis logrado infiltraros en la secta, pero que debéis superar una prueba.”
“Quieren que saqueemos una caravana dentro de tres días.” Responde el elfo.
“No cabe duda… El objeto que transporta esa caravana debe ser un cristal mágico. Orcus pretende usarlo para abrir un portal el tiempo suficiente para alcanzar a la reina cuervo. Pero no debéis preocuparos, vosotros seguid con la tarea que os han encomendado para ganaros su confianza, conseguidles el cristal y al mismo tiempo, traedme ciertos ingredientes a mí, pues conozco un ritual con el que podremos derrotar a Orcus.”
“Pero, ¿matar a un dios no rompería el equilibrio?” Pregunta Élencor.
“Sí, pero Orcus no es un dios, es un príncipe demoniaco, esa es la razón por la que no debe lograr sus objetivos, pues si la reina cuervo cae, el equilibrio también. Pero como ya os he dicho, conozco un ritual. Desgraciadamente, unos fatídicos sucesos me han debilitado y por tanto yo mismo no puedo obtener los ingredientes y es ahí donde entráis vosotros, traedme lo que necesito y detendremos a Orcus.”
“Un momento – interrumpió Álesmir -  todo eso está muy bien, pero no me parece que darles ese cristal sea una buena idea, creo que necesitamos un plan B. Has dicho que ese Orcus lo necesita para mantener el portal ¿no? Pues yo propongo robarlo y esconderlo donde no puedan encontrarlo, pero al mismo tiempo, con ayuda de nuestro mago eladrín, crear una copia, así en caso de que ese ritual falle, tendremos otra oportunidad de arreglar el problema.”
“Debo admitir que pese a ser un semi-elfo, usas la cabeza” Elogió Élencor.
“De acuerdo” Dice la figura llameante. “Ahora anotad. Necesitaremos: El tomo prohibido de Vecna; resurrección de la tumba, un tarro hermético de vida y… un corazón de dragón negro.”

lunes, 6 de abril de 2015

Haciendo amigos

La situación en el banquete no difiere un ápice de la noche anterior salvo que esta vez ningún enano interrumpió y por tanto, Élencor no tardó en aprovechar el menor descuido para escabullirse de sus compañeros. Sin embargo, esto no pasó desapercibido por Cáralos, quién al verle marcharse, decidió seguirle. Álesmir, al comprobar que sus dos compañeros habían desaparecido mientras estaba despistado, decidió imitarlos y marcharse por su cuenta. Quarion, por su parte, no notó la ausencia de sus aliados, pues estaba demasiado ocupado comiendo todas las delicias que circulaban por su mesa. Sin duda, ser un héroe es lo mejor que le ha podido ocurrir a su estómago.

Élencor puso rumbo a una posada de los suburbios, aún no había anochecido pero la encontró cerrada, cosa que le inquietó. Un rápido vistazo le bastó para percir una tenue luz a través de las ventanas. Sigilosamente, acercó sus grandes orejas élficas a la puerta y prestando atención pudo escuchar gentío hablar pero nada de interés. De pronto, se percató de una presencia a su espalda. Al volverse, estaba Cáralos. “Me estás siguiendo.” Le ruge el elfo. “Bueno, ahora somos compañeros, has desaparecido y eso me ha extrañado. Si tienes algún asunto, deberías confiar en nosotros.” “Que te quede claro, no necesito vuestra ayuda y yo resuelvo mis asuntos solo, así que no vuelvas a meterte donde no te llama.”

martes, 24 de marzo de 2015

¿Trabajando para los malos?


Una vez finalizadas sus tareas, los cuatro héroes se reúnen de nuevo, se reparten las ganancias equitativamente y deciden el siguiente paso a tomar. Puesto que ya es mediodía y todavía no tienen nada que contar a Sombra, Élencor propone volver a la Bodega del goblin astuto y ver si finalmente han sido aceptados en el culto a Orcus.
La taberna se encuentra más despejada que la noche anterior, pero aún así, el número de maleantes es notable. “Bueno, visto lo bien que se desenvolvió el semi-elfo la otra vez, creo que debería acercarse él a ver cómo anda el asunto.” Dice el explorador. Los demás asienten y este marcha hacia el tíflin que sigue en el mismo lugar detrás de la barra que ocupaba la noche anterior.
“Vengo por el asunto que te comentó mi amigo, ya sab…” -comienza a decir Álesmir al llegar a la barra donde el tabernero limpiaba un jarra con un trapo que acumulaba más mugre de la que pretendía limpiar- “SHHH, baja la voz – replica el tabernero agazapándose – aquí no se puede hablar de eso, vamos atrás.” Ambos marchan a la despensa, alejados de las miradas curiosas.
“Así que queréis entrar en el culto de nuestro señor Orcus ¿A qué se debe este interés? Pregunta el viejo tíflin.
“Llevamos meses adorando al príncipe oscuro, pero ya estábamos cansados de ser meros aduladores, queríamos algo más… Ritual. Ser de utilidad a nuestro señor.”
“Ya veo… De acuerdo, como tienes buenas referencias hemos decidido daros una oportunidad, pero primero tendréis que superar una prueba.”
“Pues di cual es.”
El posadero le informa de que en tres días llegará un carruaje y que deberán saquearlo y apoderarse de su contenido. Cuando Álesmir comparte la información con el grupo, Élencor se muestra reacio a la idea. “No quiero tener nada que ver con saqueos, eso es cosa de bandidos.” Tras una larga charla, logran concretar un plan para asaltar la caravana sin tener que provocar daños a terceros y así evitar toda similitud con los tan detestados – por Élencor – bandidos. Ahora que tenían toda la información, es momento de ir al segundo banquete en su honor. Al parecer, comer gratis es una de las ventajas de ser un héroe.

viernes, 6 de marzo de 2015

Tenemos Twitter :D

Hola gente, tranquilos, no os asustéis, se que es raro verme salirme de mi papel de narrador de las "Leyendas de Avaloth" pero hoy quería hablar con vosotros cara a cara porque es un tema importante para nosotros. Y es que... ¡TENEMOS TWITTER!
Sí, hemos decidido ir un poquito más lejos y tratar de darnos a conocer un poco más ¿Y qué mejor forma que en la inmensidad de la red? Que sí... que ya se que el blog también esta en la red pero vosotros ya me entendéis ;D

Y ahora os preguntaréis porqué os digo esto. Muy simple, os invito a todos a seguirnos para poder estar siempre al día de como avanza el blog, de cuando publicamos algo, de nuestro vídeo de la semana, algún nuevo manual que pongamos o alguna cosilla nueva que se nos ocurra (tal vez tengamos alguna sorpresilla guardada bajo la manga, tendréis que quedaros para enteraros).

Así que ya sabéis, tanto si lleváis aquí desde que empezamos, como si acabáis de encontrarnos por mera casualidad, queremos que os quedéis y compartáis con nosotros los buenos momentos que el rol nos proporciona a todos.

https://twitter.com/TardesdRol


Un saludo y espero que sigáis por aquí.

sábado, 21 de febrero de 2015

Un mago hablador


Una vez arriba, la cerradura no supone un reto para las ganzúas de Élencor y pronto se abre cual fulana bien pagada, revelando su contenido: Una túnica, un libro con extrañas runas y una carta firmada por Zacarus. Élencor examina el texto e informa al grupo que se encuentra ante la tumba del mago. Álesmir, receloso, le pide que se la deje leer y efectivamente, el elfo decía la verdad.
Zacarus, el mago de la corte, al descubrir que portaba una terrible enfermedad decidió retirarse y llevarse consigo sus valiosas pertenecías, una túnica encantada y un libro que contiene poderosos rituales, para así evitar que cayeran en malas manos y proteger a su pueblo.
Los héroes han resuelto el misterio y con ello han descubierto que trabajan bien en equipo, a pesar de no agradarse ni confiar entre ellos y puesto que aún les quedaba un asunto pendiente, deciden nombrar un líder. Puede que sorprenda a algunos el hecho de que Élencor fuera el elegido por unanimidad. Cierto es que el solitario elfo no era partidario de verse envuelto en un grupo y mucho menos de depositar su confianza en nadie pero había quedado patento que a la hora de dirigir al equipo mostraba un talento natural y sus compañeros habían reconocido en él a un líder nato. Su primera decisión como líder consiste en encargar a Quarion y Cáralos la misión de informar en la corte del sino que había acontecido a Zacarus, Él y el semi-elfo irían a la armería a ver que podían sacar del equipo que habían saqueado a los polimorfos.
Cáralos y Quarion se presentaron en la fortaleza de Adulaida, preguntando por el lord, un centinela les atiende. “Lord Faren Mhalkerhay está muy ocupado ahora y no puede atenderles.” Les informa. “Somos los héroes que ayer expulsaron a los kobols del mercado, venimos para avisar que hemos averiguado lo ocurrido con Zacarus, antiguo mago de esta fortaleza.” Responde Cáralos. El guardia se queda estupefacto y tras recobrar la compostura, corre a llamar al lord, quien no tarda en aparecer. “Nuestros intrépidos héroes de nuevo, ¿es verdad que habéis hallado a Zacarus?” pregunta. “Bueno, su tumba – dice Quarion – dejó una nota.” “Vaya, ¿Y no había nada más?” repica el lord ansioso. “Este libro de rituales.” Espeta Cáralos sin pensar. “Damelo.” Ordena el lord. El mago lo observa y en ese momento es consciente de su desliz. “Eeeh… No, quiero estudiarlo detenidamente.” Dice guardándolo en su túnica. El lord gesticula una mueca y sopesa la situación. “De acuerdo, pero esto podría ser motivo de guerra, recuérdalo.” Se produce un tenso silencio, hasta que de pronto, el mago, no contento con su anterior actuación decide romperlo. “¿Y la recompensa que?” “¿Recompensa? – repite sorprendido el lord con los ojos como platos – Bueno, podemos preparar otro banquete, si os place.” Los dos héroes aceptan la propuesta y se marchan, no sin que antes Cáralos haga un infructuoso intento de seducir a una guarda allí presente. “Lo siento, pero estoy de servicio” responde ella a las indirectas del eladrín.

lunes, 9 de febrero de 2015

Trabajo en equipo


Se que hemos estado algo desaparecidos debido a la universidad, aun así quiero que sepáis que no nos olvidamos de vosotros y mucho menos de nuestros héroes quiénes han vivido unas cuantas aventuras más y están deseando que las conozcáis. Como siempre, esperamos que disfrutéis su historia :D


A llegar al final, un grupo de cuatro hombres les corta el paso. “¿Qué queréis?” pregunta el que parece el líder. “Buscamos al mago Zacarus.” Responde Cáralos “¿Quién osa perturbar su descanso?” insiste el desconocido. “Solo queremos averiguar que le ha ocurrido.” Repite el mago. “Marchaos si no queréis morir.” Es en ese momento cuando Quarion da un paso adelante y desenvainando la espada intenta intimidarlos. “Seréis vosotros los que acabéis muertos si no nos dejáis pasar.” Fue entonces cuando los desconocidos sacaron sus armas y se echaron sobre los aventureros.
Al comenzar la batalla todo parecía ir bien, a pesar de ser bueno guerreros, sus habilidades no se comparaban a las del grupo de aventureros. Hasta que de golpe, los desconocidos se transformaron ¡Eran polimorfos! Un hombre lobo y tres hombres rata. Las tornas habían cambiado y la batalla se declinaba a favor de los enemigos.
No es hasta que lo héroes observan que lo enemigos sanan sus heridas a gran velocidad que no son conscientes de que combatirlas por separado es inútil. Una vez descubierto el secreto, comienzan a centrarse en atacar en grupo, eliminado rápidamente a todos hasta quedar solos frente al hombre lobo, quien al morir, deja escapar una maldición.
Una vez acabada la batalla, les espera una nueva puerta, la tercera del día, pero esta vez es Quarion quién hace los honores estampando la suela de su bota en ella. Solucionado el asunto, descubren una amplia sala cuadrada alumbrada por antorchas, situadas en cada esquina, y con un altar en el centro donde se alza un cofre. Se disponen a dar un paso adentro, pero Élencor se detiene de pronto. “Fijaros, esas baldosas a los pies del altar son ligeramente diferentes, esto me da mala espina.” “Yo percibo una ligera bruma mágica que proviene de ese cofre.” Añade Cáralos. “¿Por qué no probamos a tirar los cadáveres de esos tipos?” Propone Quarion. Todos asienten y Álesmir vuelve sobre sus pasos, toma al inerte cuerpo del hombre lobo, se acerca al umbral de la puerta y desde allí lanza el cuerpo justo donde el elfo le indica.
En cuento los despojos del muerto tocan el suelo, este se abre con un ruido de engranajes viejos, haciendo desaparecer el cuerpo. “¿Podremos cruzar ya?” pregunta el mago. Sin mediar palabra el semi-elfo lanza otro cuerpo al lado de la trampa ya activada. Otra vez lo mismo, apenas una milésima de segundo y el cuerpo ha desaparecido entre chirridos metálicos. Para asegurarse, Quarion decide lanzar un tercer muerto al altar, el cuerpo impacta, salpicando de sangre y sesos el altar y de la potencia y se escurre por él hasta caer en el pequeño foso que forman las trampas ya activadas. “Parece seguro.” Concluye Élencor.
Las trampas ya estaban neutralizadas, pero un nuevo problema surge, ahora un pequeño foso les separa del altar. El mago prueba a usar su magia y atraerlo, pero pesa demasiado y no se mueve ni un ápice. Tras un debate, el semi-elfo decide arriesgarse a cruzarlo de un salto. Toma carrerilla y cruza por los aires el foso, aterrizando a escasos metros de las manchas que había dejado el cadavérico hombre rata. Con cautela se acerca al cofre, prueba a abrirlo pero una cerradura se lo impide. “Está cerrado y no puedo romperlo.” Informa a sus compañeros. “Prueba a lanzarlo hasta aquí y yo lo recojo.” Sugiere Quarion. “Es demasiado pesado para eso. Alguien va a tener que venir aquí a abrir la cerradura.” Concluye. El explorador suspira, sabe que es el único capacitado para eso, pero recela de alcanzar el otro lado del foso. El semi-elfo se acerca al borde y le tiende la mano.
Como temía, el elfo se queda un poco corto, aún así, logra alcanzar la mano de su compañero. Durante un momento, el peso del elfo desequilibra al guerrero que a punto está de caer, pero finalmente, se mantiene erguido y logra alzar a su aliado, quién pende sobre el foso.

miércoles, 22 de octubre de 2014

La aparición de Sombra


Reunidos de nuevo, los cuatro nuevos héroes de Valle del dragón disfrutan de la cena, aunque no tanto de la compañía de los otros. Mientras que los eladrines han entablado una vana conversación sobre su mística tierra natal, el reino de las hadas, Élencor, se ha desplazado, de tal manera que aunque sigue compartiendo mesa con ellos, quede patente su animadversión a la compañía de otros seres. Álesmir por su parte, disfruta de la cena sin mediar palabra.
De pronto, un enano se sienta de golpe y apoya una jarra en la mesa, derramando parte de su contenido. “Bienaventurados sean los héroes.” Vocifera. Todos le observan sobresaltados, sin acabar de comprender su presencia. El semi-elfo, de pronto, responde al recién llegado en enano. “Habrase visto, un orejas puntas hablando enano.” Exclama en su lengua. A pesar de la sorpresa, los otros comienzan a hacer preguntas. Cáralos no tarda en exponer lo que ha descubierto acerca de la firma. El enano no sabe sobre ella, el único mago del que él ha oído hablar era el mago de la fortaleza, Zacarus, quien desapareció misteriosamente en el bosque años atrás, llevándose consigo todas sus pertenencias mágicas y sus libros. Antes de darlo todo por perdido, Álesmir pregunta si conoce a aquel que firma la carta, un tal Doppelgänger,”No se que es un Doppelgänger.” Responde este.
Aun habiendo hablado en enano, los demás héroes entienden sin dificultad alguna aquel nombre que sin duda también aparece en sus cartas. Es ahora, para sorpresa de todos, el elfo quién toma la palabra. “Yo también busco a ese tipo. He estado investigando y he descubierto algo sobre una taberna en los bajos fondos. Creo que deberíamos ir todos.” “Vaya, ahora resulta que sí estabas investigando cuando nos hemos encontrado antes.” Responde el semi-elfo, visiblemente mosqueado. “Pues sí, y voy a necesitar ayuda, aunque preferiría que no fuera de un sucio semi-elfo como tú.” El mago no tarda en poner paz e intentar organizar el grupo, pues cree que pueden trabajar bien en equipo. Tal vez hasta sea verdad.
Una vez en la posada, el elfo no tarda en localizar al encapuchado que se sienta en una mesa del fondo. Sin sopesarlo, da un paso rápido, con claras intenciones de abalanzarse sobre él. Rápidamente, el semi- elfo y el mago lo paran. “¿A dónde diablos vas, no puedes hacer esto en un lugar así, espera aquí, vamos a obtener algo de información antes.” Dicho esto, Álesmir se dirige a la barra, coloca una moneda boca abajo y con un ligero movimiento de cabeza señala al encapuchado. “¿Qué puedes decirme de él?” El posadero, un tíflin, lo mira de arriba abajo. Por su expresión deja claro no solo que no va a hablar, si no que aquello le resulta gracioso. Una pequeña carcajada confirma la duda. “Lo siento chico, pero no sé nada de él.” Con un gesto, le muestra un cuchillo oculto en la correa de la mochila que cruza en su pecho. “Se ven muchos de esos por aquí” responde este, sin lugar a dudas la intimidación no funciona. De pronto, el mago aparece. “Dinos lo que sabes, tenemos fuera un ejército, así que ya sabes lo que te conviene.” Un sutil movimiento de su mano y se escucha el sonido de cascos de caballos y golpes de armaduras fuera de la posada. Desgraciadamente, no lo suficientemente sutil. El tíflin, curtido en engaños, lo nota y consciente de que es un mero truco, vuelve a soltar una carcajada. “Claro, un ejército.” Espeta burlón.
Justo cuando las cosas no podían ir peor, aparece el otro eladrín, que sin pensárselo, muestra parte del filo de su espada al posadero. “¿Ves mi espada?” pregunta amenazante “¿Sí? Yo también tengo una.” Responde desenvainando la suya, mostrándola a los tres aventureros. “Ya está bien de tonterías.” Dice el semi-elfo, poniendo otra moneda sobre la mesa. De nuevo, otra risa burlona. ¿Es que nada funciona con este hombre? “Chicos, de normal no haría esto, pero me habéis caído bien. ¡SOMBRA! Preguntan por ti.

miércoles, 8 de octubre de 2014

El fin del Mundo - Apocalipsis en Valencia (Parte 1)

Todavía recuerdo el día como si fuese ayer. Aunque hace algún tiempo que se controló la epidemia la verdad es que no me gusta recordarlo. Ese día perdí mucho. En realidad todos perdimos mucho. El mundo perdió la vida…
Habíamos quedado en mi casa para jugar una partida al Fin del Mundo. Valentí iba a estrenarse como Director de juego y, además, teníamos a un compañero nuevo de partida. La quedada en el metro no tuvo el éxito deseado, tal y como estaba acostumbrado el grupo , llegamos tarde. Hasta las cinco menos cuarto no estuvo todo preparado para empezar aunque… nunca llegó a llevarse a cabo la partida.
Una de mis compañeras de piso se encontraba mal y se había quedado descansando en su habitación. – “Un error fatal para nosotros” - Valentí se cruzó con ella cuando iba al baño y para su sorpresa ella le atacó. Yo lo vi desde mi silla y la verdad quedé desconcertado… María no era una persona violenta pero, en ese instante, juraría que era furia animal lo que inundaba sus ojos y salvajismo lo que movía sus músculos. Valentí la redujo y la encerró en su habitación. Tras curar el mordisco de su brazo lo llevamos a una clínica privada cerca de casa ya que la herida se había puesto fea. Al llegar a la clínica vimos que el caos se apoderaba de Valencia. La sala de espera estaba a rebosar de moribundos y no pasaron ni dos segundos cuando la plaga se desató. Valentí quedo inconsciente debido a la fiebre y el malestar. Acto seguido un hombre se desplomó y convulsionó hasta morir, o al menos es lo que pensábamos todos, ya que las reglas de la biología se desintegraron al ver cómo aquel cadáver volvía a la vida. La pobre mujer de aquel muerto se llevó la peor parte, un mordisco en la yugular y un caos de dolor y gritos. La sala se sumió en un locura de intentos de sobrevivir y muertos volviendo a la vida. Carras cargó con Valentí mientras Xoco ayudaba a Lucía, que en aquel momento había sido mordida, mientras tanto Alex y yo intentábamos abrir paso hasta la salida.

Una vez fuera atrancar la puerta fue la mejor decisión que se nos ocurrió, aunque condenamos a algunos médicos y pacientes a la muerte, la plaga quedó contenida dentro de la clínica. Intentábamos entender que estaba pasando. Xoco se preocupó por ver la herida de Lucia. Carras y Yo inmovilizamos a Valentí atándolo a una verja con los cinturones como medida de precaución, por si decidía volver a la vida.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Historia - Juntos pero no revueltos

Se ha alargado un poco la publicación del siguiente fragmento de historia así que hoy será un poco más largo para compensar, como siempre, espero que lo disfrutéis :)

Lo que comenzó con elogios y felicitaciones, pronto se convirtió en una batalla verbal. Los eladrines contra el elfo y todos contra el semi-elfo.
Y así fue como los halló el lord. Interrumpiendo la discusión, les agradece su ayuda y les invita a una fiesta en su honor por haberles salvado del ataque. Los aventureros aceptan la propuesta y ponen en común lo que han visto: un encapuchado con un extraño símbolo y unas runas en el suelo. Es el mago quién expone en voz alta aquello que los otros piensan pero ocultan. “Yo he visto ese símbolo en una extraña carta que me llegó.” Así que los otros tres también habían recibido esa extraña notificación. ¿Qué querrían de ellos? En cuanto son conscientes de esto, el mago propone unir fuerzas, pero todos reusan por el momento, tienen cosas que hacer por ahora en la ciudad. Tal vez en la cena puedan hablar de eso más tranquilamente.
Álesmir, el guerrero semi-elfo, quién había ocultado su identidad usando su nombre humano, James, se dirigió hacia la casa de su tía Tínfale, que era el motivo por el cual había viajado hasta allí. Al llegar, la encuentra cerrada, tras llamar varias veces a la puerta sin obtener respuesta, decide echarla abajo de una patada.
Está abandonada. Registra cajones, abre armarios, pero nada, solo hay polvo. En un intento desesperado, se acerca a la casa contigua, una anciana lo recibe y le informa de que hace meses que la familia abandonó el hogar.
Quarion, señor de la guerra eladrín, sin saber que su objetivo es el mismo que el de su compañero semi-elfo, prueba suerte con un hombre que pasea cargado de una caja. Este le indica la dirección a seguir, pero a su vez le informa de que hace unos meses que se había marchado. Quarion se va, no sin antes pedirle al hombre uno de los melocotones que transporta.
Cáralos, el mago eladrín, decide acercarse a la tienda de artículos mágicos para averiguar algo acerca de aquellas runas, donde una bruja Tíflin lo atiende. Allí descubre que son unas runas de teleportación. Ahora ya sabe cómo llegaron allí esos kobolds, sin duda una información que sus nuevos compañeros de aventuras encontrarían muy interesante cuando la compartiera con ellos en la cena. Desgraciadamente, no logra encontrar ningún libro de conjuros que tan ansiadamente busca.
Élencor, el explorador elfo, pone rumbo hacía la taberna que había frecuentado al llegar y que por el ataque no había tenido tiempo de disfrutar. Nada más entrar, sus sentidos de elfo lo advierten. Alguien lo observa desde el fondo. Sigilosamente, se desliza hasta él. A boca jarro, le pregunta por el encapuchado y su interlocutor, alterado, le insta a bajar la voz “este no es el lugar adecuado, hay una secta en la ciudad y podrían estar escuchando, reunámonos en el río.” Tras aquello, ambos se marchan y Élencor va hacia la taberna donde se dará un banquete en su honor y en el de los otros tres, a pesar de sus escasas ganas de presentarse. A fin de cuentas, los otros también han recibido esa extraña carta.

domingo, 17 de agosto de 2014

La llegada de cuatro héroes II


 Seguimos con la historia por donde la dejamos:

 Unos gritos, multitud corriendo, el caos se ha desatado y el miedo corre por las calles, pero no para ellos, mientras unos pretenden escapar del mercado, ellos toman la decisión contraria y van en busca del origen de este ajetreo, que resulta ser un grupo de criaturas que al principio resultaron desconocidas, pero finalmente se reveló que eran kobolds.
La batalla comienza bien, dos flechas de Élencor y caen un par. La magia de Cáralos le sigue y otros tres desaparecen. Quarion se enfrenta a dos de ellos espada en mano, mientras Álesmir derriba a uno de un contundente golpe de escudo. Pero la suerte puede resultar esquiva y las tornas cambian. Un golpe fallido y la espada del guerrero se encalla en el carro, el señor de la guerra cae de bruces al dar un traspié en una finta y el arquero y el mago se ven flanqueados, viéndose obligados a tirar mano de las habilidades que corren por sus venas y que sus razas han dominado por generaciones.
Finalmente, al ser conscientes de que no están solos en la batalla, unen sus fuerzas forjando una potente alianza y esta trae consigo la victoria. Pero no nos confundamos, a pesar de haber trabajo en equipo, no parecen llevarse bien, y es que no solo son desconocidos unos para los otros, si no que pertenecen a razas que, aunque antaño estuvieron unidas y por eso se muestran cierto respeto, no suelen congeniar. Además ¡Uno es un semi-elfo!

martes, 5 de agosto de 2014

D&D - Desde el otro lado del Dado - Valentí


Bueno pues... con la finalidad de que vayáis conociendo un poco más a los roleros de "Tardes de Rol" hemos diseñado este apartado "Desde el otro lado del Dado" para que os cuenten un poco sobre ellos ^^.

1 - ¿Cuánto tiempo llevas jugando a Rol?
Desde los 10 años que mi padre me regaló una caja de D&D para niños. Además mis videojuegos favoritos son RPG casi todos.
2 - ¿Qué es lo que más te gusta de D&D?
Sin duda la interpretación. Me encanta cuando hay un combate pero como más disfruto es metiéndome en mi personaje, representándolo y asumiendo su personalidad, tomando las decisiones consecuentemente con su forma de ser y no de como lo haría yo, incluso cuando es obvio que la decisión puede ser perjudicial para el grupo
3 - ¿Cómo definirías, de forma breve y concisa, a tu personaje? ¿Es en algo parecido a ti?
Firme y justo, aunque se rige por su propio código moral, lo cual le crea algún que otro conflicto con la ley. También es un mestizo, que es algo que a la larga le ha marcado más de lo que él mismo desea admitir.
4 - ¿Con que otro PJ choca más tu personaje por su forma de ser? ¿Con quién se entiende mejor?
Si hablamos de PJ con quien más encontronazos ha tenido Álesmir sin duda es con Élencor por cuestiones étnicas. No hay partida en que no caigan varias pullas por ambos lados. Curiosamente, el Pj con quien se entiende mejor también es el elfo. su continua interacción ha generado momentos donde el trabajo en equipo ha sido realmente decisivo e incluso momentos muy graciosos.
Rompiendo todas las reglas de la pregunta, puesto que no es PJ, quiero añadir que me entiendo genial con el DM porque escucha a todos y se deja la piel buscando la forma de que cada partida sea muy completa y satisfactoria para todos. En definitiva, porque se lo curra mucho.
5 - ¿Qué nivel de apego tienes con tu PJ? ¿Si, por razones del cruel destino tu PJ pasara a mejor vida (sin la posibilidad de revivirlo con la magia) lo aceptarías o implorarías y llorarías al DM?
Siendo el primero de todos los que he creado (hasta ahora había jugado con personajes que ya daban hechos) y con el que he tenido el gusto de jugar de forma periódica y con un buen grupo, el apego es ENORME, me gusta mucho mi personaje y aunque hay aspectos en que somos el día y la noche, si que es verdad que tiene muchas cosas de mi forma de ser y en caso de que un aciago destino lo llevara a una irrevocable muerte algo le lloriquearía a mi DM por si hay suerte, pero llegados al punto del no rotundo intentaría encajarlo lo mejor posible, asumir su muerte y crear uno nuevo con lagrimitas en los ojos.
6 - De lo que llevas jugado hasta la fecha ¿Con que momento te quedarías de la historia? (lugar, persona, hecho…)
No quiero adelantar nada puesto que aún no se ha colgado en el blog el momento en cuestión así que simplemente diré una palabra... melocotón.
7 - ¿Te gustaría comentar alguna cosa más?
Supongo que deciros a todos que estas cosas son idea de nuestro DM, que siempre sorprende con detalles de este estilo que dan vidilla a nuestro grupo de rol y transmiten sus ganas de que todos lo pasemos bien y te sacan una sonrisa.

lunes, 21 de julio de 2014

Presentación


Pues aquí estamos, parece mentira que hace poco más de 6 meses se nos ocurriera la idea del blog y que ahora ya estemos con ello XD

Lo primero va a ser presentarse, soy Valentí, quien juega como Álesmir, el guerrero semi-elfo más discriminado de todo Faerun que a causa de una tragedia familiar acaba embarcado en una búsqueda que le lleva hasta sus nuevos compañeros. Dentro del grupo Álesmir es la muralla en la primera línea de batalla que protege al resto y quien se dedica a activar todas las trampas que encuentra a su alrededor.

Sobre mí, decir que soy un jovenzuelo que sueña con ser escritor. Me encanta leer, ver series, los videojuegos, el manga y los cómics... En resumen, todo lo que cuente una historia me resulta atractivo y esa es una de las razones que me han llevado hasta este grupo de rol. Aunque sin duda, lo que me ha hecho permanecer es lo bien que lo pasamos en las quedadas y el entusiasmo que tenemos todos, porque cada partida termina resultando en un día de diversión en estado puro.

Bueno, pues hasta aquí mi pequeña presentación, espero que sigáis rondando por aquí y que podáis compartir con nosotros nuestras aventuras y viajes. Un saludo y hasta pronto.