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martes, 28 de abril de 2015

El misterio de Doppelgänger

Álesmir llama a la puerta de la capitanía del puerto, a pesar de las horas una voz le dice que pase. Es un viejo enano de barbas blancas que fuma una pipa quien le espera en el interior. Fiel a su costumbre, el semi-elfo saluda a su interlocutor en su lengua. “Vaya, un semi-elfo hablando enano, quién iba a decirlo.” El tono del enano expresa sorpresa en vez de desagrado (al contrario que con el herrero). “Estaba buscando información. Querría saber si una elfa llamada Tínfale salió por barco de la ciudad.” El enano se levanta tras dar varias caladas a su pipa y se dirige a unos cajones. De ellos extrae unos libros y tras un rato ojeando levanta la mirada de ellos. “No ha salido por barco chico. ¿Asuntos personales o de negocios.” “Personales.” Responde este apesadumbrado. “Bueno, entonces te recomiendo que hables con Kelson Thistton, el dueño de los establos. Nada entra o sale de esta ciudad sin que él se entere”.
Mientras Álesmir vuelve camino al banquete, una sombra se desliza a su lado. A pesar de no poder verla bien, entiende a la perfección el mensaje que ha susurrado en su oído. “Sombra os espera.”
El elfo y el eladrín llegan a la taberna donde se celebra el banquete al tiempo que Quarion – quien acaba de notar su ausencia – salía en su búsqueda. A lo lejos, los tres divisan al semi-efo corriendo hacia ellos. En cuanto esté los alcanza, les informa de lo ocurrido. Sombra les está esperando así que parten en dirección al río donde, dentro de una carreta, Sombra les espera impaciente. “Ya creía que no veníais.” Espeta mientras tiende unas vendas a los aventureros. “ponéoslas en los ojos.”
El carruaje traquetea y se mueve sin que ninguno de los cuatro pueda percibir nada del exterior, pues una fuerte magia bloquea sus sentidos. Cuando por fin se detienen, Sombra los guía por un sinfín de escaleras hasta un lugar frío y húmedo, donde finalmente les permite retirarse las vendas.
Al hacerlo, observan que se encuentran en una sala de piedra oscura, sin nada destacable.
Sombra se aleja un poco, saca un pergamino, lanza unos polvos al aire y de pronto, una enorme pira de fuego surge, en la cual, poco a poco, se va percibiendo  la figura de un hombre. Doppelgänger.
“Bienvenidos, aventureros, os he traído aquí para solicitar vuestra ayuda en una misión que, de fracasar, pondría en peligro miles de vidas.”
“¿Qué sabes de los bandidos?” Grita Élencor enfurecido. “Dímelo”
“Mis conocimientos son muy extensos y podría facilitaros la información que buscáis cada uno de vosotros, pero lamento tener que retenerla en aras de lograr vuestra colaboración.”
“¿Entonces sabes dónde encontrar a Tínfale?”  Es ahora Quarion quién habla, sin percibir la mirada de curiosidad que suscitado en su compañero semi-elfo.
“Como ya he dicho, puedo responder a todas vuestras preguntas, pero no hasta que la tarea que os tengo reservada sea resuelta.”
“Pues en eso caso, ves directo al grano.” Le insta Álesmir
“Está bien, Orcus, el príncipe oscuro, pretende invadir la morada de la reina cuervo y tomar el trono, aprovechando la época de las cosechas, momento en el cual los planos en los que habitan ambos se hallaran más cerca. Sombra ya me ha informado que habéis logrado infiltraros en la secta, pero que debéis superar una prueba.”
“Quieren que saqueemos una caravana dentro de tres días.” Responde el elfo.
“No cabe duda… El objeto que transporta esa caravana debe ser un cristal mágico. Orcus pretende usarlo para abrir un portal el tiempo suficiente para alcanzar a la reina cuervo. Pero no debéis preocuparos, vosotros seguid con la tarea que os han encomendado para ganaros su confianza, conseguidles el cristal y al mismo tiempo, traedme ciertos ingredientes a mí, pues conozco un ritual con el que podremos derrotar a Orcus.”
“Pero, ¿matar a un dios no rompería el equilibrio?” Pregunta Élencor.
“Sí, pero Orcus no es un dios, es un príncipe demoniaco, esa es la razón por la que no debe lograr sus objetivos, pues si la reina cuervo cae, el equilibrio también. Pero como ya os he dicho, conozco un ritual. Desgraciadamente, unos fatídicos sucesos me han debilitado y por tanto yo mismo no puedo obtener los ingredientes y es ahí donde entráis vosotros, traedme lo que necesito y detendremos a Orcus.”
“Un momento – interrumpió Álesmir -  todo eso está muy bien, pero no me parece que darles ese cristal sea una buena idea, creo que necesitamos un plan B. Has dicho que ese Orcus lo necesita para mantener el portal ¿no? Pues yo propongo robarlo y esconderlo donde no puedan encontrarlo, pero al mismo tiempo, con ayuda de nuestro mago eladrín, crear una copia, así en caso de que ese ritual falle, tendremos otra oportunidad de arreglar el problema.”
“Debo admitir que pese a ser un semi-elfo, usas la cabeza” Elogió Élencor.
“De acuerdo” Dice la figura llameante. “Ahora anotad. Necesitaremos: El tomo prohibido de Vecna; resurrección de la tumba, un tarro hermético de vida y… un corazón de dragón negro.”

lunes, 6 de abril de 2015

Haciendo amigos

La situación en el banquete no difiere un ápice de la noche anterior salvo que esta vez ningún enano interrumpió y por tanto, Élencor no tardó en aprovechar el menor descuido para escabullirse de sus compañeros. Sin embargo, esto no pasó desapercibido por Cáralos, quién al verle marcharse, decidió seguirle. Álesmir, al comprobar que sus dos compañeros habían desaparecido mientras estaba despistado, decidió imitarlos y marcharse por su cuenta. Quarion, por su parte, no notó la ausencia de sus aliados, pues estaba demasiado ocupado comiendo todas las delicias que circulaban por su mesa. Sin duda, ser un héroe es lo mejor que le ha podido ocurrir a su estómago.

Élencor puso rumbo a una posada de los suburbios, aún no había anochecido pero la encontró cerrada, cosa que le inquietó. Un rápido vistazo le bastó para percir una tenue luz a través de las ventanas. Sigilosamente, acercó sus grandes orejas élficas a la puerta y prestando atención pudo escuchar gentío hablar pero nada de interés. De pronto, se percató de una presencia a su espalda. Al volverse, estaba Cáralos. “Me estás siguiendo.” Le ruge el elfo. “Bueno, ahora somos compañeros, has desaparecido y eso me ha extrañado. Si tienes algún asunto, deberías confiar en nosotros.” “Que te quede claro, no necesito vuestra ayuda y yo resuelvo mis asuntos solo, así que no vuelvas a meterte donde no te llama.”

martes, 24 de marzo de 2015

¿Trabajando para los malos?


Una vez finalizadas sus tareas, los cuatro héroes se reúnen de nuevo, se reparten las ganancias equitativamente y deciden el siguiente paso a tomar. Puesto que ya es mediodía y todavía no tienen nada que contar a Sombra, Élencor propone volver a la Bodega del goblin astuto y ver si finalmente han sido aceptados en el culto a Orcus.
La taberna se encuentra más despejada que la noche anterior, pero aún así, el número de maleantes es notable. “Bueno, visto lo bien que se desenvolvió el semi-elfo la otra vez, creo que debería acercarse él a ver cómo anda el asunto.” Dice el explorador. Los demás asienten y este marcha hacia el tíflin que sigue en el mismo lugar detrás de la barra que ocupaba la noche anterior.
“Vengo por el asunto que te comentó mi amigo, ya sab…” -comienza a decir Álesmir al llegar a la barra donde el tabernero limpiaba un jarra con un trapo que acumulaba más mugre de la que pretendía limpiar- “SHHH, baja la voz – replica el tabernero agazapándose – aquí no se puede hablar de eso, vamos atrás.” Ambos marchan a la despensa, alejados de las miradas curiosas.
“Así que queréis entrar en el culto de nuestro señor Orcus ¿A qué se debe este interés? Pregunta el viejo tíflin.
“Llevamos meses adorando al príncipe oscuro, pero ya estábamos cansados de ser meros aduladores, queríamos algo más… Ritual. Ser de utilidad a nuestro señor.”
“Ya veo… De acuerdo, como tienes buenas referencias hemos decidido daros una oportunidad, pero primero tendréis que superar una prueba.”
“Pues di cual es.”
El posadero le informa de que en tres días llegará un carruaje y que deberán saquearlo y apoderarse de su contenido. Cuando Álesmir comparte la información con el grupo, Élencor se muestra reacio a la idea. “No quiero tener nada que ver con saqueos, eso es cosa de bandidos.” Tras una larga charla, logran concretar un plan para asaltar la caravana sin tener que provocar daños a terceros y así evitar toda similitud con los tan detestados – por Élencor – bandidos. Ahora que tenían toda la información, es momento de ir al segundo banquete en su honor. Al parecer, comer gratis es una de las ventajas de ser un héroe.

jueves, 12 de marzo de 2015

Expediente Edduard Harowl - La Llamada de Cthulhu (Parte 2)

    El detective John y el biólogo Agno llegan a la casa del desaparecido. Atraviesan el umbral de la puerta para entrar en territorio hostil. Una casa dejada que acumula trastos y suciedad a partes iguales en cada mueble. Dentro de aquel caos, el despacho del señor Harowl tenía cierto orden, o más bien, tenía su proceso de acumulación de trastos. Montañas de documentos repartidos por el suelo y la mesa entremezclados con ropa sucia, libros abarrotados en una pequeña estantería y todas las paredes forradas con bocetos. Los dibujos seguían un patrón, era el mismo hombre, visto desde diferentes perspectivas, al borde de un acantilado dejando caer una piedra.
                
    Registraron la habitación a fondo, tal y como ya había hecho la policía la primera vez. Resignados y dispuestos a abandonar la búsqueda trastearon por última vez los cajones del escritorio; uno de estos sin ofrecer mucha resistencia se abrió dejando entre ver un falso fondo. Descubrieron allí el diario del señor Harowl. Agno empezó a devorar las páginas mientras John continuaba con la investigación. Abstraído en la lectura del diario, el rostro del biólogo se descomponía a medida que avanzaban las hojas. La lectura finalizó y el francés lanzó una maldición que captó la atención del detective. “Este pobre diablo ha perdido el juicio. Habla de visitas a lo que él llama La Tierra de los Sueños. También una ciudad llena de gatos que le vigilan y… Dice que ha muerto. Bueno, no él. Su Yo onírico y no sé qué otras sandeces más. Tendré que volver a leer el diario con más tranquilidad. ¡Ah! Por cierto ¿Sabes lo mejor? Falta la última página, supongo que aquí contará el cómo volver a entrar, ya que era su gran angustia. Dice que desde que murió oníricamente no ha podido volver a entrar.” El detective John miró desconcertado al francés, intentando encajar de manera razonable toda aquella información digna de una historia del mismísimo Lovecraft. El detective abrió la boca para hacer una pregunta, pero Agno lo interrimpió añadiendo “Por cierto, tenemos que ir a la biblioteca en busca de un libro escrito por un tal –Agno repasa rápidamente una página del diario- Kuranes”.

    Con la misma intensidad y rapidez con la que habían llegado a la casa del desaparecido se marcharon, con un rumbo claro, encontrar a Julius y proseguir con la investigación.

viernes, 6 de marzo de 2015

Tenemos Twitter :D

Hola gente, tranquilos, no os asustéis, se que es raro verme salirme de mi papel de narrador de las "Leyendas de Avaloth" pero hoy quería hablar con vosotros cara a cara porque es un tema importante para nosotros. Y es que... ¡TENEMOS TWITTER!
Sí, hemos decidido ir un poquito más lejos y tratar de darnos a conocer un poco más ¿Y qué mejor forma que en la inmensidad de la red? Que sí... que ya se que el blog también esta en la red pero vosotros ya me entendéis ;D

Y ahora os preguntaréis porqué os digo esto. Muy simple, os invito a todos a seguirnos para poder estar siempre al día de como avanza el blog, de cuando publicamos algo, de nuestro vídeo de la semana, algún nuevo manual que pongamos o alguna cosilla nueva que se nos ocurra (tal vez tengamos alguna sorpresilla guardada bajo la manga, tendréis que quedaros para enteraros).

Así que ya sabéis, tanto si lleváis aquí desde que empezamos, como si acabáis de encontrarnos por mera casualidad, queremos que os quedéis y compartáis con nosotros los buenos momentos que el rol nos proporciona a todos.

https://twitter.com/TardesdRol


Un saludo y espero que sigáis por aquí.

¿Amistad, eso se come?

La armería estaba abarrotada de todo tipo de artículos de batalla. Desde cascos y  escudos, pasando por mazas, sables y hachas, hasta shurikens, bombas de luz  y una infinidad de artilugios que no harían precisamente cosquillas. Saltaba a la vista por la altura del mostrador que la regenta un enano y toda duda quedó despeja al escuchar el característico ritmo que solo un enano es capaz de generar con un martillo, un sonido casi musical procedente del interior del establecimiento, zona que quedaba oculta a la vista por una cortina. Álesmir soltó un saludo en enano, “Ya está otra vez el orejas punta” se escucha en la misma lengua. Parecer ser que aquel que les contó la historia de Zacarus resultaba ser el herrero de la ciudad. “Pues empezamos bien.” Murmulla para sí el semi-elfo.
Con cara de pocos amigos, el enano descorrió la cortina y se acerco al mostrador frotándose las manos con un trapo. Élencor dejo caer un fajo de objetos ante él. “¿Qué puedes darnos por esto?” El enano  miró al elfo de arriba abajo y procedió a revisar el fajo. Dos espadas cortas y una armadura de cuero. “48 peos” (piezas de oro, la moneda oficial, para aquellos que no anden familiarizados con la jerga del lugar) ”Las espadas están en buenas condiciones, pero la armadura – la observa detenidamente – está llena de tajos y cortes, en estas condiciones no sirve, así que tendré que repárala para poder venderla.” “Y que puedes decirme de esta arma” El elfo entregó una especie de maza al enano, quién la observó detenidamente. “Es una gran clava, un tipo de maza con forma de garrote y acabada en pequeñas estacas. Es un arma contundente, sencilla y de simple manejo. Hasta el más inútil de los guerreros podría usarla. ¿Deseas venderla?” Concluye el enano. “Por el momento prefiero conservarla, por si le resulta útil a alguno de mis compañeros.” Finaliza el explorador.
“Pues nada, trabajo hecho, vámonos con los otros Élencor.” Comenta tranquilamente el semi-elfo. “Perdona, soy el líder y no te atrevas a darme ordenes, sucio semi-elfo.” Le rehúsa este despectivamente. “¿Estás buscando pelea? Porque puedo partirte en dos con la espada si eso es lo que quieres.” le replica el semi-elfo ofendido “Si ni siquiera sabes cómo usar una espada, a los de tu calaña no deberían dejarles llevar armas. No eres ni una persona.” Escupe iracundo el elfo. “Lo dice el que necesita llevar dos espaditas y ni así consigue propinar un corte con ellas. Me sobro con la mía para…” “BASTA YA. POR MÍ COMO SI OS MATÁIS, PERO LO HACEIS FUERA DE MI TIENDA.” Y así, el enano concluyó la pelea.

sábado, 21 de febrero de 2015

Un mago hablador


Una vez arriba, la cerradura no supone un reto para las ganzúas de Élencor y pronto se abre cual fulana bien pagada, revelando su contenido: Una túnica, un libro con extrañas runas y una carta firmada por Zacarus. Élencor examina el texto e informa al grupo que se encuentra ante la tumba del mago. Álesmir, receloso, le pide que se la deje leer y efectivamente, el elfo decía la verdad.
Zacarus, el mago de la corte, al descubrir que portaba una terrible enfermedad decidió retirarse y llevarse consigo sus valiosas pertenecías, una túnica encantada y un libro que contiene poderosos rituales, para así evitar que cayeran en malas manos y proteger a su pueblo.
Los héroes han resuelto el misterio y con ello han descubierto que trabajan bien en equipo, a pesar de no agradarse ni confiar entre ellos y puesto que aún les quedaba un asunto pendiente, deciden nombrar un líder. Puede que sorprenda a algunos el hecho de que Élencor fuera el elegido por unanimidad. Cierto es que el solitario elfo no era partidario de verse envuelto en un grupo y mucho menos de depositar su confianza en nadie pero había quedado patento que a la hora de dirigir al equipo mostraba un talento natural y sus compañeros habían reconocido en él a un líder nato. Su primera decisión como líder consiste en encargar a Quarion y Cáralos la misión de informar en la corte del sino que había acontecido a Zacarus, Él y el semi-elfo irían a la armería a ver que podían sacar del equipo que habían saqueado a los polimorfos.
Cáralos y Quarion se presentaron en la fortaleza de Adulaida, preguntando por el lord, un centinela les atiende. “Lord Faren Mhalkerhay está muy ocupado ahora y no puede atenderles.” Les informa. “Somos los héroes que ayer expulsaron a los kobols del mercado, venimos para avisar que hemos averiguado lo ocurrido con Zacarus, antiguo mago de esta fortaleza.” Responde Cáralos. El guardia se queda estupefacto y tras recobrar la compostura, corre a llamar al lord, quien no tarda en aparecer. “Nuestros intrépidos héroes de nuevo, ¿es verdad que habéis hallado a Zacarus?” pregunta. “Bueno, su tumba – dice Quarion – dejó una nota.” “Vaya, ¿Y no había nada más?” repica el lord ansioso. “Este libro de rituales.” Espeta Cáralos sin pensar. “Damelo.” Ordena el lord. El mago lo observa y en ese momento es consciente de su desliz. “Eeeh… No, quiero estudiarlo detenidamente.” Dice guardándolo en su túnica. El lord gesticula una mueca y sopesa la situación. “De acuerdo, pero esto podría ser motivo de guerra, recuérdalo.” Se produce un tenso silencio, hasta que de pronto, el mago, no contento con su anterior actuación decide romperlo. “¿Y la recompensa que?” “¿Recompensa? – repite sorprendido el lord con los ojos como platos – Bueno, podemos preparar otro banquete, si os place.” Los dos héroes aceptan la propuesta y se marchan, no sin que antes Cáralos haga un infructuoso intento de seducir a una guarda allí presente. “Lo siento, pero estoy de servicio” responde ella a las indirectas del eladrín.

lunes, 9 de febrero de 2015

Trabajo en equipo


Se que hemos estado algo desaparecidos debido a la universidad, aun así quiero que sepáis que no nos olvidamos de vosotros y mucho menos de nuestros héroes quiénes han vivido unas cuantas aventuras más y están deseando que las conozcáis. Como siempre, esperamos que disfrutéis su historia :D


A llegar al final, un grupo de cuatro hombres les corta el paso. “¿Qué queréis?” pregunta el que parece el líder. “Buscamos al mago Zacarus.” Responde Cáralos “¿Quién osa perturbar su descanso?” insiste el desconocido. “Solo queremos averiguar que le ha ocurrido.” Repite el mago. “Marchaos si no queréis morir.” Es en ese momento cuando Quarion da un paso adelante y desenvainando la espada intenta intimidarlos. “Seréis vosotros los que acabéis muertos si no nos dejáis pasar.” Fue entonces cuando los desconocidos sacaron sus armas y se echaron sobre los aventureros.
Al comenzar la batalla todo parecía ir bien, a pesar de ser bueno guerreros, sus habilidades no se comparaban a las del grupo de aventureros. Hasta que de golpe, los desconocidos se transformaron ¡Eran polimorfos! Un hombre lobo y tres hombres rata. Las tornas habían cambiado y la batalla se declinaba a favor de los enemigos.
No es hasta que lo héroes observan que lo enemigos sanan sus heridas a gran velocidad que no son conscientes de que combatirlas por separado es inútil. Una vez descubierto el secreto, comienzan a centrarse en atacar en grupo, eliminado rápidamente a todos hasta quedar solos frente al hombre lobo, quien al morir, deja escapar una maldición.
Una vez acabada la batalla, les espera una nueva puerta, la tercera del día, pero esta vez es Quarion quién hace los honores estampando la suela de su bota en ella. Solucionado el asunto, descubren una amplia sala cuadrada alumbrada por antorchas, situadas en cada esquina, y con un altar en el centro donde se alza un cofre. Se disponen a dar un paso adentro, pero Élencor se detiene de pronto. “Fijaros, esas baldosas a los pies del altar son ligeramente diferentes, esto me da mala espina.” “Yo percibo una ligera bruma mágica que proviene de ese cofre.” Añade Cáralos. “¿Por qué no probamos a tirar los cadáveres de esos tipos?” Propone Quarion. Todos asienten y Álesmir vuelve sobre sus pasos, toma al inerte cuerpo del hombre lobo, se acerca al umbral de la puerta y desde allí lanza el cuerpo justo donde el elfo le indica.
En cuento los despojos del muerto tocan el suelo, este se abre con un ruido de engranajes viejos, haciendo desaparecer el cuerpo. “¿Podremos cruzar ya?” pregunta el mago. Sin mediar palabra el semi-elfo lanza otro cuerpo al lado de la trampa ya activada. Otra vez lo mismo, apenas una milésima de segundo y el cuerpo ha desaparecido entre chirridos metálicos. Para asegurarse, Quarion decide lanzar un tercer muerto al altar, el cuerpo impacta, salpicando de sangre y sesos el altar y de la potencia y se escurre por él hasta caer en el pequeño foso que forman las trampas ya activadas. “Parece seguro.” Concluye Élencor.
Las trampas ya estaban neutralizadas, pero un nuevo problema surge, ahora un pequeño foso les separa del altar. El mago prueba a usar su magia y atraerlo, pero pesa demasiado y no se mueve ni un ápice. Tras un debate, el semi-elfo decide arriesgarse a cruzarlo de un salto. Toma carrerilla y cruza por los aires el foso, aterrizando a escasos metros de las manchas que había dejado el cadavérico hombre rata. Con cautela se acerca al cofre, prueba a abrirlo pero una cerradura se lo impide. “Está cerrado y no puedo romperlo.” Informa a sus compañeros. “Prueba a lanzarlo hasta aquí y yo lo recojo.” Sugiere Quarion. “Es demasiado pesado para eso. Alguien va a tener que venir aquí a abrir la cerradura.” Concluye. El explorador suspira, sabe que es el único capacitado para eso, pero recela de alcanzar el otro lado del foso. El semi-elfo se acerca al borde y le tiende la mano.
Como temía, el elfo se queda un poco corto, aún así, logra alcanzar la mano de su compañero. Durante un momento, el peso del elfo desequilibra al guerrero que a punto está de caer, pero finalmente, se mantiene erguido y logra alzar a su aliado, quién pende sobre el foso.

martes, 11 de noviembre de 2014

Presentación


 Al final y después de mucho tiempo por fin hago mi presentación. Buenas yo soy Xoco y soy la persona que está detrás del mago Cáralos.

Sobre la persona real puedo decir que me encanta el dibujo, el deporte y los videjuegos, algo normal para lo que viene siendo un adolescente vaya. Soy alguien simpático pero un poco mal perdedor tengo que admitirlo, debido a mi a fan de intentar ser el mejor, pero bueno cada uno tiene sus defectillos jajajaja.

Hablando ya de Cáralos es un mago que le encanta el conocimiento, la lectura y la busqueda de poder para poder ser un gran mago, mestro de todas las artes mágicas y el más poderoso de todos los magos. Es un gran compañero y siempre intenta que el grupo esté unido ya que el se encuentra solo y va a necesitar la ayuda de sus nuevos compañeros para realizar su importante misión. Sus compañeros le tratan de bocazas pero él es así, no puede evitar decir la verdad aun que posiblemente eso traiga problemas al grupo jajajaja.

Espero que os esté gustando nuestra aventura y que sigais con nosotros hasta el final para poder ver como evolucionan nuestros personajes y podais ver a Cáralos en su busqueda por ser el mejor y la aventura que le espera.

Un Saludo a todos.

jueves, 9 de octubre de 2014

La firma del mago

 Aquí dejo el seguiente capítulo de la historia, espero que la disfrutéis:


De camino a la posada donde se celebraría el banquete en su honor, Álesmir se cruza con la mujer a la que había salvado en el mercado, esta corre a abrazarlo muy agradecida. Aprovechando la situación, comienza a preguntarle por lo ocurrido en el mercado, especialmente por aquel encapuchado. Al principio se muestra reacia, pero termina cediendo ante la insistencia de su salvador “No conozco al hombre, pero estoy segura de que lo encontrarás en la Bodega del goblin astuto, pero ten cuidado, ahí se reúnen muchos mercenarios, ese sitio no es trigo limpio.”

Caminando feliz con su melocotón, Quarion llega a la antigua residencia y encuentra la puerta forzada y la casa patas arribas, signos claros de un reciente registro, aquello le inquieta y se marcha del lugar meditando sobre que podría haber sucedido y quién era el responsable de aquello, sin saber que aquella misma mañana lo había conocido y se disponía a reunirse otra vez con él en un par de horas.

Un eladrín ataviado con túnicas de aspecto arcano entra en la armería de un enano. La escena, del todo inusual, no termina ahí, pues este comienza a hacer preguntas por unas extrañas runas “Si quieres saber de esas cosas, ves a hablar con la bruja tíflin, yo no entiendo de esto.” Sin perder la esperanza, el mago le muestra otro símbolo, aquel había visto en la túnica del encapuchado, el mismo que el de aquella extraña carta. “¿y esto le suena de algo?” Tamaña sorpresa al ver la expresión del enano. “Por supuesto, ¿acaso tú no sabes lo que es? Es la firma de un mago, no puedo decir de cual, pero es eso, sin duda.” Al escuchar estas palabras, Cáralos hizo un ejercicio de memoria y recordó haber visto una firma similar tiempo atrás, pero con ligeras variaciones, por eso no había podido relacionarlas hasta ahora, sin embargo, era incapaz de recordar donde la había visto. Demasiados libros mágicos habían pasado por sus manos y recordarlo todo con exactitud se tornaba una laboriosa tarea. No tardó en marcharse de allí, no sin antes preguntar por algún arma que pudiera interesarle a sus potenciales nuevos compañeros.


Como habían acordado, Élencor acude a la orilla del río. El mismo hombre de la taberna le espera. Un saludo seco y sin más dilación vuelve a preguntarle por lo ocurrido. “No puedo contarte mucho, pero si buscas respuestas, ve a la Bodega del goblin astuto. Pero ten cuidado, es un lugar peligroso, no conviene ir solo.” “Gracias pero yo acostumbro a ir solo, no necesito a nadie más.” Le responde el elfo tajante. El hombre percibe la hostilidad del interlocutor y se marcha rápido. Élencor se dispone a hacer lo mismo cuando se topa con Álesmir. “¿Y ese tipo? Supongo que estás investigando sobre lo ocurrido esta mañana.” “Esto no tiene nada que ver con eso – responde al semi-elfo, que con su perspicacia percibe la mentira – Era un asunto personal.” Lo que le faltaba un semi-elfo curioso. “Oye, si necesitas ayuda podríamos prestártela.” Le respondió este. “Yo hago las cosas solo, además preferiría que me violara un kobol a que me ayudara un sucio semi-elfo como tú.” Hacía ya tiempo que Álesmir no escuchaba aquella expresión, casi había olvidado como era relacionarse con los elfos. “Está bien maldito elfo, tú mismo.” Y así se dio por zanjada la conversación.

miércoles, 6 de agosto de 2014

D&D - Desde el otro lado del Dado - Ricardo

Bueno pues... con la finalidad de que vayáis conociendo un poco más a los roleros de "Tardes de Rol" hemos diseñado este apartado "Desde el otro lado del Dado" para que os cuenten un poco sobre ellos ^^.

1 - ¿Cuánto tiempo llevas jugando a Rol?!

Pues, con este año van a ser ya seis los años que llevo con esto =) (me refiero al rol de representación y dados), porqué si englobamos dentro de Rol, los vídeo juegos, pues desde prácticamente... ¡¿Siempre?! (risas)

Aunque también es cierto que, por suerte o desgracia, lo que más he tocado es D&D (Pero estamos preparando Cthulhu, El Fin del Mundo, Fragmentos y unos cuantos más )

2 - ¿Qué es lo que más te gusta de D&D?

Bueno, de todas las partidas que he hecho a D&D la verdad es que he jugado más como DM que como PJ así que... voy a contestar desde la experiencia.

Lo bueno de ser el DM es que partes de la base de que los PJ juegan a tu "caca mental" y tienen que soportar situaciones un tanto "especiales" (incluso para un ambiente de fantasía donde la magia esta a la orden del día), villanos que muchas veces dan más pena que miedo y un sin fin de trampas que ponen a más de uno en una situación un tanto... "pudorosa". Si, algunos se tienen bien ganado que las trampas les exploten en la cara.

A todo aquel que le guste escribir, crear mundos y los Juegos de Rol, yo, le recomiendo que se aventure en el universo del Master.

3 - ¿Cómo definirías, de forma breve y concisa, a tu personaje? ¿Es en algo parecido a ti?

Bueno, como Master sería todo lo contrario a mí, ya que hasta la fecha todavía no he sido capaz de crear portales, inventar conjuros o dar vida a criaturas y dioses. (risa maléfica).

Mi PJ (con el que no he podido avanzar mucho, pero al que ya han sufrido todos sus compañeros de equipo) también es todo lo contrario a mi. Sherme, mi Paladín, es un fiel creyente de Bahamun, el dragón de Platino, con la autoridad divina que el dragón le otorga se encarga de aplastar a los impuros y defender a los débiles y desvalidos. Yo, aunque también soy de los de ayudar a los que lo necesitan digamos que... no utilizaría los poderes de los dioses sino más bien... los derechos humanos. !Poder del Trabajador Social!

4 -¿Con que otro PJ choca más tu personaje por su forma de ser? ¿Con quién se entiende mejor?

Como Master, con quien más chocaría es con el personaje de Valentí (o más bien con él) y con el que menos con el de Vicent (o con él). ¿Por qué? muy fácil, son la cara y cruz de una moneda, Valentí no ha entendido todavía la máxima de "LA ÚLTIMA PALABRA LA TIENE EL MASTER" cosa que Vicent si que lo ha entendido perfectamente; y que conste que no es que NO me guste que me contradigan, sólo que si se me ha confiado la potestad de Master quiero y pienso aplicarla (risas) si, jugando me vuelvo un pirado... Todos llevamos un pequeño Joker dentro de nosotros.

Aunque todos mis PJs son un amor! =)

5 - ¿Qué nivel de apego tienes con tu PJ? ¿Si, por razones del cruel destino tu PJ pasara a mejor vida (sin la posibilidad de revivirlo con la magia) lo aceptarías o implorarías y llorarías al DM?

Nada, yo cedo el puesto de Master encantado a quién lo quiera (risas). Y bueno, con Sherme... pienso que todavía no he vivido suficientes aventuras para tener un apego desmesurado a mi Paladín.

6 - De lo que llevas jugado hasta la fecha ¿Con que momento te quedarías de la historia? (lugar, persona, hecho…)

Como Master me quedo con el ingenio de mis jugadores para resolver los obstáculos del camino y con sus manos de mantequilla capaces de sacar pifias seguidas y dar una ventaja desmesurada a los monstruos.

Como PJ me quedo con la representación de mi Master del posadero (risas)


7 - ¿Te gustaría comentar alguna cosa más?

He encontrado en el rol una buena forma de desconectar y juntar mis pasiones como la representación y la escritura. =)

!PODER DEL ROL!

viernes, 1 de agosto de 2014

El inicio de una aventura...

Buenos días tengáis aventureros y aventureras.

Bueno, pues aquí empezaremos a publicar la historia de nuestra aventura (al fin y al cabo es por lo que nació este Blog :P )

Bueno pues... como DM iniciaré las publicaciones que hacen referéncia a las aventuras pero, a partir de la siguiente, sera nuestro escribano del grupo Álesmir quién cuente las cosas =).


Prólogo

El rey Elminster, tras la plaga de los conjuros, soñó por primera vez con un presagio de muerte. Tal y como reveló  el oráculo, la fatídica noche llego.

        El aire era gélido. La ciudad de Orofin se cubrió de una niebla densa, y portaba olor a muerte. Elminster, como cada noche, se preparaba para ir a dormir. Se cambió de ropa frente al espejo de su dormitorio y cuando estaba decidido a irse a dormir, en el frágil cristal, una figura se materializó y, atravesándolo, introdujo su cadavérica mano en el pecho del rey. El miedo lo había congelado y no pudo hacer nada por escapar. Un tirón del pecho, seguido de un desgarrador grito de dolor inundó la cámara del rey; instantes después Elminster yacía en su gran alfombra de terciopelo. Asghat el Lich, preparó un ritual en los aposentos del rey. Dejó el corazón en el centro del círculo mágico y empezó a recitar el cántico en lengua Abisal. El suelo crujió y el círculo se tornó una puerta al Caos Elemental. El Lich extendió su mano y pronunció lo que parecía ser un conjuro de dominio hacia la puerta; seguidamente bramó cuatro nombres. Y cuatro criaturas poderosas emergieron del círculo para postrarse ante el Lich, esperando sus órdenes. Aquella noche no quedo nadie con vida…

        Ahora el reino de Faërum estaba bajo las órdenes de Asghat y sus cuatro caballeros brujos. La magia oscura reina y la crueldad inunda las calles.

sábado, 19 de julio de 2014

King

Buenas a todas y todos!!

Soy Ricardo, aunque a partir de ahora en el blog seré King (o DM King) :P.

Mi función dentro del grupo de rol es, básicamente, ser el Dungeon Master, el Guardian, el Director... vamos, el que pringa 0.o (los hay listos y con suerte y luego... pues eso).
   Soy un poco perro en general pero... cuando se trata de jugar a rol me gusta cuidar al mínimo el detalle y crear!!! Creo que cuando hago de Master debería de pagar, me lo paso bien... MUY BIEN! y... el resto del grupo sólo tiene palabras bonitas para el Master (por la cuenta que les trae o se quedan sin PJ ¬ ¬ )

Como grupo de rol llevamos poco más de un año. Las quedadas hasta el día de hoy han sido más o menos seguida y como Master no tengo queja del grupo :P (El tema de las puntualidades lo dejamos para otra entrada...)

Un saludo!

¡Que la suerte de los dados esté con vosotros y vosotras!